En simultáneo, los gendarmes literalmente dieron vuelta la cama y espacios del presidiario en el Complejo Colonia Pinto. Sospechan que empleaba celulares para manejar el negocio de las drogas.
Con castigo, requisan la celda de "Tala" Aranda en Unidad N° 4 y lo trasladan al Juzgado Federal Con castigo, requisan la celda de "Tala" Aranda en Unidad N° 4 y lo trasladan al Juzgado Federal
Equipados con pasamontañas, armas largas, botas y cero palabras, un grupo de elite de la Unidad Penitenciaria N° 4 comandó el operativo de traslado hacia el Juzgado Federal Nº 2 del narco Francisco "Tala" Aranda, previo requisarse su celda y alojarlo en un pabellón de castigo.
"Tala" enfrenta un nuevo proceso. Esta vez está acusado de ser el jefe de una banda que operaba en el negocio de "creepy", con base en Monte Quemado, Copo, ciudad de su familia en los barrios Canal y San Martín y donde forjó su carrera que destaca "marcación de pistas clandestinas, usurpación de campos, cuatrerismo, falsificación de cheques, enfriamiento de marihuana, compra y distribución", etc.
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La marihuana "creepy" es una variante de cannabis de alta potencia, caracterizada por concentraciones de THC -tetrahidrocannabinol (THC), principal compuesto psicoactivo de la planta de cannabis (marihuana)-, muy superiores a la tradicional. Originaria de Colombia, es manipulada con químicos. Así, es incrementado el riesgo de adicción y efectos psiquiátricos.

Esta primigenia investigación es instruida, desde abril de 2025, por la Unidad de Investigaciones de Delitos Complejos y Procedimientos Judiciales de Gendarmería Nacional con asiento en nuestra provincia.
La causa es extensiva a sus familiares: Gastón Matías Landriel, Luciano Nahuel Maguna Landriel (su yerno) y Facundo Matías Díaz.
"Me abstengo"
En la víspera, "Tala" bajo un operativo que causó perplejidad en la gente arribó al Juzgado Federal N° 2, donde lo aguardaban sus abogados, Aída Farrán Serlé y Gilberto Perduca, para representarlo durante su indagatoria.
Brevemente, los funcionarios federales lo notificaron sobre los nuevos cargos que se le endilgan: "Presunta tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravado por el número de personas", trascendió.

Tras conocer todas las evidencias y por recomendación de sus abogados, optó por el silencio. "Decidimos que se abstenga de declarar. Ello no quita que después amplíe su indagatoria. Pero antes queremos analizar las comunicaciones telefónicas intervenidas por la Justicia. Hasta donde sabemos, ningún interno tiene celulares propios en la cárcel. Sólo la cárcel les cede comunicarse con el exterior y en contados días de la semana", puntualizó Perduca a EL LIBERAL.

Una vez cumplido el formalismo, "Tala" custodiado por más de media docena de efectivos, reforzados con otros seis apostados afuera del Juzgado, en avenida Belgrano norte, y cuatro transportes carcelarios regresó a su lugar de alojamiento.
Condena, fin a la domiciliaria y sin escala, directo a Colonia Pinto
El 30 de octubre de año 2024, "Tala" Aranda y sus "soldados" fueron condenados por un tribunal, al ser encontrados culpables por el secuestro de una familia, a quien le exigían la devolución de dos mochilas con drogas, en abril del 2020.
En aquel veredicto, "Tala" recibió una pena de 14 años. De inmediato, el copeño se despidió del arresto domiciliario que gozaba y fue trasladado a la Unidad Penal N° 4 en Colonia Pinto.
Desde entonces, el grupo permanecía alojado en un pabellón de "confianza", pero como todas las rachas se terminan, los guardias acaban de borrarles las sonrisas.
"Tala" Aranda, Ariel Edgardo "Moto" Díaz, condenado a 6 años de cárcel, y Walter Anibal "Negro" Mercado, a 10 años, fueron reasignados, pero a celdas de castigo.

Es más, la seguridad realizó ayer una requisa general y casualmente los sectores elegidos habrían sido los espacios de "Tala" y sus compañero de ruta, "Moto" Díaz y "Negro" Mercado: la celda 3.
"Vamos a pedir un informe, porque nuestro cliente registra excelente conducta. Es más, su condena no está firme por un recurso de alzada pendiente ante la Cámara", dijo el abogado Gilberto Perduca.
El Federal les apuntó directo a las cabezas de la organización
La "ruta" de las intervenciones telefónicas aunó procedimientos por drogas, bajo un común denominador, y delató al presunto "distribuidor" y proveedor: "Tala" Aranda y Luis Ezequiel "Pipo" Soria, residente en calle Mitre, B° Centro, de la Capital.
Según la hipótesis del fiscal Pedro Simón, serían responsables de 100 kilos de marihuana secuestrados en el 2025 en el B° Villa del Carmen y un kilo de cocaína con el sello del Delfín en el B° Siglo XXI.
Las charlas entre los dos protagonistas estarían grabadas por los gendarmes y dieron origen a dos procesos paralelos: uno lo dirige el juez Sebastián Argibay y el restante, su par Guillermo Molinari.
"Pipo" Soria es representado por el abogado, Adolfo Suárez, quien señaló que su cliente es ajeno a las hazañas de "Tala" Aranda y que todo será aclarado en su momento. Por el lado de "Tala" Aranda el mutismo es general. Está acusado de ingresar droga y usar al novio de una hija adolescente para concretar las transacciones.
El joven habría viajado a la Capital para comprarle marihuana a "Pipo" Soria y después debió buscar a otro proveedor, ya que la marihuana entregada era vieja, de mala calidad, o simplemente resultó "infumable".

El trío reemplazó la comodidad de un hotel, según trascendidos, y ahora aguarda en la base de Gendarmería Nacional que Simón y el juez Argibay definan su futuro inmediato: ¿procesamientos, con o sin prisión preventiva, o improbables excarcelaciones?








