Por David Gomez
La primera estrella con historia y huella santiagueña La primera estrella con historia y huella santiagueña
El Mundial de fútbol ya dio el puntapié inicial y, una vez más, el planeta se paraliza durante un mes. La agenda cotidiana queda eclipsada por el evento deportivo más importante del mundo, que se disputa cada cuatro años.
Justamente, hace cuatro años, en Qatar 2022, la Selección Argentina conquistó su tercera Copa del Mundo. Ese título, obtenido de la mano de Lionel Messi, es el que la Albiceleste buscará defender en la actual edición que se disputa en Estados Unidos, Canadá y México.
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Sin embargo, mucho antes de la tercera estrella existió la primera. Y esa consagración llegó nada menos que en suelo argentino, durante el Mundial de 1978.
Aquel torneo marcó un antes y un después en la historia del fútbol nacional y Santiago del Estero no estuvo ajeno a esa conquista. Además del acompañamiento popular desde los televisores y radios de la época, la provincia tuvo representación dentro del campo de juego a través de dos futbolistas que dejaron una huella imborrable: René Houseman, nacido en La Banda, y Luis Galván, oriundo de Fernández.
Ambos fueron piezas importantes del equipo dirigido por César Luis Menotti y contribuyeron a que Argentina levantara por primera vez la Copa del Mundo hace ya 48 años.
Contexto político en el que se desarrolló el Mundial 1978
El contexto sociopolítico de la Argentina atravesaba un momento complejo. En 1976, el gobierno democrático fue derrocado por un golpe de Estado encabezado por la Junta Militar liderada por Jorge Rafael Videla, dando inicio a la última dictadura militar el 24 de marzo de ese año.
En ese escenario, el Mundial se llevó a cabo mientras el régimen era cuestionado por organismos internacionales y diferentes sectores de la sociedad debido a las violaciones de los derechos humanos, la censura y los crímenes de lesa humanidad.
La organización de la Copa del Mundo fue utilizada por el gobierno militar como una herramienta de propaganda con el objetivo de proyectar una imagen positiva del país ante el mundo y desviar la atención de las denuncias que comenzaban a tomar repercusión internacional.
Si bien el éxito deportivo generó una gran movilización popular y fortaleció el sentimiento nacional, con el paso de los años fueron saliendo a la luz numerosos testimonios y pruebas que permitieron conocer la magnitud de los hechos ocurridos durante la dictadura.
René "El Loco" Houseman
René Orlando Houseman nació el 19 de julio de 1953 en La Banda. A lo largo de su carrera fue reconocido por su estilo pícaro, su extraordinaria habilidad para el regate y una velocidad que lo convirtió en uno de los futbolistas más desequilibrantes del fútbol argentino.
Su personalidad tampoco pasaba desapercibida. Dentro y fuera de la cancha se caracterizaba por su autenticidad y espontaneidad, cualidades que lo transformaron en uno de los jugadores más queridos por los hinchas.
Para 1978, Houseman era considerado uno de los mejores futbolistas del país en su posición. Su destacado rendimiento en Huracán fue fundamental para ganarse un lugar en la lista de convocados de Menotti.
En el "Globo" de Parque Patricios se convirtió en una de las principales figuras de aquel histórico equipo que conquistó el Metropolitano de 1973, alcanzó los subcampeonatos de 1975 y 1976 y llegó a las semifinales de la Copa Libertadores de 1974.
Durante el Mundial alternó entre la titularidad y el ingreso desde el banco de suplentes, aunque siempre fue una pieza importante para el seleccionado argentino. Disputó seis encuentros y convirtió un gol frente a Hungría.
En la final ante los Países Bajos ingresó durante el tiempo suplementario y aportó toda su frescura y desequilibrio para ayudar a una selección que terminaría imponiéndose por 3 a 1 y conquistando la primera estrella de su historia.

Luis "El Maestro" Galván
Luis Adolfo Galván nació el 24 de febrero de 1948 en la ciudad de Fernández. Su tarea dentro del equipo fue más silenciosa que la de Houseman, pero igual de importante.
Integró la zaga central junto a Daniel Passarella, capitán de la Selección Argentina y una de las máximas figuras de aquel plantel campeón.
Galván llegó al Mundial gracias a sus destacadas actuaciones en Talleres de Córdoba, club al que arribó en 1970 y donde construyó una trayectoria memorable que lo convirtió en una de las máximas leyendas de la institución.
Con la camiseta de la "T" obtuvo la Copa Hermandad de 1977 y alcanzó el subcampeonato del Torneo Nacional de ese mismo año, cayendo en la final ante Independiente.
En la Copa del Mundo realizó un torneo impecable. Disputó los siete partidos completos, no fue reemplazado en ningún encuentro y tampoco recibió tarjetas amarillas.
Su regularidad, firmeza defensiva y capacidad para anticipar a los delanteros rivales fueron fundamentales para que Argentina alcanzara la gloria. En una época donde el roce físico era moneda corriente, completar el certamen sin amonestaciones representa una muestra del nivel y la inteligencia con la que jugó cada partido.

EL LIBERAL y un testimonio cercano con un campeón del mundo
Tras la obtención del título, René Houseman regresó a Santiago del Estero para celebrar la consagración junto a familiares y amigos. El diario EL LIBERAL reflejó aquel momento con un título que resumía perfectamente el sentimiento de los santiagueños: "René Houseman: Uno de los nuestros vuelve a casa".
La publicación no presentaba al futbolista como una figura inalcanzable, sino como un hijo pródigo que regresaba a su barrio después de alcanzar la gloria máxima del deporte.
El cronista lo describía con una cercanía casi familiar: "No importa el título ni el puesto; ante todo, sigue siendo el René que todos conocemos, el del barrio Villa Unión".

La llegada del campeón del mundo a La Banda trascendió lo deportivo y se convirtió en un verdadero acontecimiento social. Lejos de los grandes escenarios y de los flashes de Buenos Aires, Houseman encontró refugio en el cariño de su gente.
La entrevista realizada en su domicilio, rodeado de familiares y vecinos, permitió observar la esencia del "Loco": un futbolista que, pese a haber alcanzado la cima del fútbol mundial, nunca perdió la sencillez ni el vínculo con sus raíces.
Una de las escenas más emotivas relatadas por el diario cuenta cómo, al abrazar a su esposa y reencontrarse con sus seres queridos, el campeón del mundo dejó por un momento de lado la medalla para volver a ser simplemente René, el muchacho surgido de La Banda.
Un título y un legado imborrable para Santiago del Estero
Con estilos muy diferentes, René Houseman y Luis Galván fueron protagonistas de una de las páginas más importantes de la historia del deporte argentino.
Houseman falleció el 22 de marzo de 2018, mientras que Galván nos dejó el 5 de mayo de 2025. Ambos recibieron el reconocimiento y el cariño de los hinchas al fútbol por su aporte a la Selección Argentina y por haber representado a Santiago del Estero en el escenario más importante del mundo.
Su legado permanece intacto en la memoria colectiva. No solamente entre quienes tuvieron la oportunidad de ver aquella histórica conquista de 1978, sino también en las nuevas generaciones que continúan descubriendo la importancia de aquel equipo campeón.
A casi medio siglo de la primera estrella argentina, Santiago del Estero conserva el orgullo de haber aportado dos futbolistas fundamentales para aquella hazaña. Un logro que sigue ocupando un lugar privilegiado en la historia del deporte provincial y nacional.








