Cliente desde el 2023, la acusan de gastar más de $ 8 M. en gimnasios y un culto a la belleza. Tickets con pagos ficticios y sin respaldo bancario.
La acusan de estafar en más de $ 8 M. a estéticas y evadir controles con dos identidades paralelas La acusan de estafar en más de $ 8 M. a estéticas y evadir controles con dos identidades paralelas
La fiscal Luján González Garay indagará hoy a la vecina del Bº Procrear de La Banda, sindicada de estafar a una franquicia de estética y gimnasios en más de $ 8 millones utilizando tickets apócrifos y dos identidades, un tanto irrastreables en el universo de billeteras virtuales.
Asistida por los abogados Sergio y Miguel Brandán, Medina (R.A.) escuchará un detallado informe sobre los cargos: "Estafa en perjuicio de Diego Gallego", confiaron los voceros.
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Medina y su novio, D.D. e hijos eran clientes de distintas sucursales de una franquicia de estética, gimnasio y spa (llamados "Láser Sun" Estética y Láser, "Láser NH" Gimnasio y Spa, "Wollen Láser").
Según la acusación, Medina abonaba los tratamientos estéticos y pases mensuales de gimnasio con transferencias bancarias de apariencia legítima y, en teoría, emitidas desde Mercado Pago, Banco Santander y Naranja X. Todo era una burda treta, trascendió.
Comprobantes y dinero
Cuando los contadores alertaron sobre la abundancia de comprobantes, más de los dineros, Gallego refrendó la denuncia. Indicó que en mayo de 2026 Medina envió un comprobante falso desde una cuenta del Banco Santander. Desde la entidad se informó que la cuenta de Medina fue cerrada dos años atrás.
Intimada a efectivizar los casi $ 8 millones, desde junio que la sospechosa, pareja e hijos interrumpieron sus largas horas de gimnasia y embellecimiento.
Refrendada la denuncia, los funcionarios de Delitos Económicos también siguieron las huellas de Romina Carpio, a la larga la misma mujer, pero los comprobantes electrónicos decantaron en una misma persona, es decir en la hoy detenida.
Revisión contable y transferencias falsas
Los damnificados habrían iniciado una revisión contable. Cruzaron el historial de turnos y reservas con los ingresos reales en sus cuentas bancarias corporativas. Detectaron comprobantes adjuntos y transferencias jamás acreditadas.
Descubierta, Medina habría cerrado sus vías de comunicación, cortado el diálogo con damnificados y desapareció de los lugares que frecuentaba junto a su pareja. La facilidad demostrada para utilizar identidades falsas ("Romina Carpio") y operar con cuentas bancarias denotarían, prima facie, clandestinidad.








