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Tu hijo no necesita estudiar más, sino aprender mejor

Por Karen Hutch.

19/09/2026 16:10 Opinión
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Detrás de cada boleta de calificaciones hay una historia de aprendizaje que merece la pena indagar y averiguar. No basta con saber qué calificación obtuvo, sino ir más a fondo y preguntarnos ¿realmente está aprendiendo? ¿Cuál es su actitud frente al estudio?

Un sesgo educativo

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Recientemente se publicaron los resultados de la prueba PISA 2025. Cada tres años, esta prueba evalúa el nivel educativo de diferentes países en las áreas de matemáticas, comprensión lectora y ciencias. Según reportes, México obtuvo resultados por debajo del promedio, obteniendo el penúltimo lugar entre los países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico).

Con dichos resultados, muchos se preguntan si sus hijos están aprendiendo adecuadamente en la escuela. Ante ello, expertos han señalado que es necesario que entendamos que nuestros hijos no necesitan estudiar más, necesitan aprender a aprender. Aquí una guía que puede servir para promover la educación en el hogar.

1. Enseñarle a hacerse preguntas

Aprender no consiste solamente en recibir información, sino en desarrollar curiosidad y capacidad para relacionarla. Por eso, en lugar de limitarse a preguntar "¿qué dice el libro?", los padres pueden ayudar a sus hijos a formular preguntas sobre lo que están estudiando. De esta manera irán desarrollando su capacidad de comprensión lectora. 

2. Pedirle que explique con sus palabras

Una cosa es memorizar una definición y otra muy distinta poder explicarla. Después de estudiar, los padres pueden cerrar el libro y decir simplemente: "Ahora cuéntame con tus palabras qué aprendiste". Así el niño puede explicar lo que entendió con sus propias palabras, sin necesidad de repetir una definición. 

3. Acostumbrarlo a buscar errores

Aquí hay una oportunidad muy buena para hablar de algo que los padres hacemos con frecuencia sin darnos cuenta: corregir inmediatamente al hijo.

Cuando un niño se equivoca, podemos sentir la necesidad de señalar la respuesta correcta, empezando por preguntarle: "Revísalo otra vez. ¿Hay algo que cambiarías?" O:"¿Cómo comprobamos si esa respuesta es correcta?"

4. Despertar su instinto para investigar

Si hubo algún tema que no le quedó claro, invita a tu hijo a investigar. De esta manera, tendrá el hábito de investigar lo que no sabe, lo que no conoce o resolver las nuevas dudas que surgieron a raíz de algún tema aprendido. Con el tiempo, su capacidad de buscar respuestas crecerá y sabrá que es capaz de llegar a la respuesta por sí mismo, sin esperar a que alguien más aclare las cosas para él.

5. Relacionar lo aprendido

Una de las mejores maneras de enseñar a un niño es mediante el ejemplo en la vida cotidiana. 

Si van al supermercado, ponle pequeños retos matemáticos sobre la cantidad de frutas que llevarán, o sobre la suma total de todo lo que comprarán. También pueden sacar el porcentaje de descuento que tiene un objeto. 

En casa pueden observar qué ocurre al congelar un alimento o por qué una planta necesita determinadas condiciones para vivir y crecer. 

Ofrécele un libro que pueda leer en sus tiempos libres, reduciendo así el consumo de pantallas y sembrando buenos hábitos. Joseph Addison, señaló que "la lectura es para la mente lo que el ejercicio es para el cuerpo".

6. Enseñarle a estudiar sin estar tras él

Acompañar no significa estar permanentemente vigilando con preguntas como: "¿Ya estudiaste?", "¿Ya hiciste la tarea?", "¿Qué te falta?", "Siéntate", "No te distraigas".

Opta por cambiar las preguntas a un comentario que le de autonomía y responsabilidad como: "¿Qué tienes de tarea hoy y cómo piensas organizarte?"

Recuerda que no se trata de convertir la casa en otra escuela, sino de aprovechar conversaciones, noticias, compras, juegos y problemas cotidianos para enseñar a los hijos a razonar.

Fuente: Aleteia.

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