Se trata de la fibrosis pulmonar y sus primeros síntomas pueden confundirse con otras afecciones respiratorias.
La falta de aire y la tos persistente pueden ser señales de una enfermedad en los pulmones La falta de aire y la tos persistente pueden ser señales de una enfermedad en los pulmones
Síntomas que parecen indefensos pueden estar dando un alerta, digno de ser tratado a tiempo. Subir una escalera y sentir que falta el aire, tener una tos seca que no desaparece, limitar actividades cotidianas porque requieren un esfuerzo que antes no representaban un problema, pueden ser señales de una enfermedad pulmonar poco conocida, pero potencialmente grave. Se trata de la fibrosis pulmonar que se caracteriza por la acumulación de tejido cicatricial que rigidiza los pulmones y reduce su capacidad para captar oxígeno y transferirlo a la sangre. Esta enfermedad puede presentarse de diferentes formas, por ejemplo, en la fibrosis pulmonar idiopática (FPI) no puede identificarse una causa y suele presentarse principalmente en personas mayores de 50 años.
Para la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria, extrapolando datos internacionales de prevalencia, habría entre 6.000 y 12.000 casos en el país. Otras veces, la fibrosis puede asociarse a enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoidea y la esclerosis sistémica, y otras afecciones pulmonares.
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"La fibrosis pulmonar no es una única enfermedad y llegar al diagnóstico correcto es fundamental. Dos personas pueden consultar por síntomas similares, pero la causa, la evolución y el abordaje que requieren pueden ser diferentes. Por eso, ante la sospecha, es importante que el paciente sea evaluado por profesionales con experiencia en enfermedades pulmonares intersticiales", explicó el Dr. Juan Ignacio Enghelmayer, médico neumonólogo especialista en enfermedades pulmonares intersticiales.

Uno de los principales desafíos es que los síntomas iniciales son inespecíficos o pueden no estar. La falta de aire puede atribuirse a la edad, al sedentarismo, al tabaquismo o a enfermedades respiratorias o cardiovasculares más frecuentes. Distintos estudios describieron demoras diagnósticas de uno a dos años en promedio y, en algunos pacientes, de tres años o más.
"El desafío es pensar en la fibrosis pulmonar. Una persona que empieza a sentir falta de aire ante esfuerzos que antes toleraba o presenta tos seca persistente debería consultar. No significa que necesariamente tenga fibrosis, pero son síntomas que merecen ser estudiados. Reconocer y caracterizar estas enfermedades lo antes posible permite tomar decisiones con mayor oportunidad", agregó el Dr. Enghelmayer.
En algunos pacientes, el compromiso pulmonar se vincula con enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoidea o la esclerosis sistémica y las guías internacionales para el diagnóstico de la fibrosis pulmonar idiopática recomiendan la evaluación multidisciplinaria.
"Neumonólogos y reumatólogos tenemos que mirar al paciente desde perspectivas complementarias. Articular especialidades permite una visión integral y seguimiento más preciso. Identificar una enfermedad autoinmune detrás del compromiso pulmonar puede modificar tanto el diagnóstico como el seguimiento y tratamiento", señaló la Dra. Fabiana Montoya, médica reumatóloga.
Se puede desarrollar fibrosis pulmonar sin síntomas respiratorios
Ante determinadas enfermedades reumatológicas, es posible que el paciente empiece a desarrollar fibrosis pulmonar en ausencia de síntomas respiratorios.
"Esperar a que los desarrolle puede representar que lleguemos tarde al diagnóstico y constituir una pérdida de oportunidad de ventana terapéutica. En el caso de la esclerosis sistémica, la pesquisa de fibrosis pulmonar debe hacerse a todos los pacientes. Para otras enfermedades autoinmunes, se indican estudios según la presencia de determinados factores de riesgo, pero tampoco esperando manifestaciones respiratorias", subrayó la Dra. Montoya.








