Por Emilio Marcelo Jozami / De la Redacción de EL LIBERAL
Saborido a EL LIBERAL: "El dinero no hace la felicidad, pero su falta, menos" Saborido a EL LIBERAL: "El dinero no hace la felicidad, pero su falta, menos"
El escritor y guionista argentino, Pedro Saborido, brindará hoy, en la 16º Feria del Libro Santiago del Estero un taller práctico de escritura. El objetivo es demostrar que la creatividad funciona, en esencia, como un antídoto contra la resignación.
El histórico co-creador de Peter Capusotto y sus vídeos presentó anoche flamante libro "Una historia de la felicidad", un compendio compuesto por una veintena de cuentos donde desfilan personajes desopilantes y escenarios fuera de serie.
También te puede interesar:
El recordado guionista de Tato Bores y de Mario Sánchez, en una entrevista exclusiva con EL LIBERAL, reflexionó sobre la ansiedad de las redes sociales, el avance de la extrema derecha y la evolución del humor político en la Argentina.
-EL LIBERAL. Hay quienes dicen que la tiranía del entretenimiento imposibilita tener una felicidad o complica los estados de felicidad. ¿Qué reflexión tiene al respecto?
PEDRO SABORIDO: "Bueno, a veces me parece que huyendo del aburrimiento o buscando felicidad, uno a veces se empieza a meter y a estar entretenido todo el tiempo. Estar entretenidos no implica estar bien, porque vos te la podés pasar mirando unos noticieros tremendos o criticando o indignándote. Estar entretenido y estar feliz son dos cosas distintas. A veces el entretenimiento trae un poco de felicidad: la música, el baile, ver una película, una obra de arte, jugar con amigos, jugar con los hijos o ver un partido de fútbol también trae felicidad. Pero no todo entretenimiento causa placer; a veces lo que causa es indignación y aparece un goce en términos psicológicos de ir a ver algo que está mal. Si no, no estaríamos viendo todo el tiempo malas noticias y, sin embargo, miramos malas noticias y nos atraen las malas noticias".
En su libro plantea esos estados de felicidad. ¿Aconseja o describe lo que pasa con el ser humano en esa búsqueda permanente de la felicidad?
"No, lo que ocurre en el libro son cuentos sobre el tema de la felicidad y cómo se va desplegando en distintas maneras, desde la felicidad de la perra cuando llega a un integrante de la casa, la felicidad que uno le quiere transmitir a sus hijos, o el que trabaja para la felicidad del otro, porque existe un proletariado de la felicidad. Hay un montón de aspectos que tienen que ver con esa búsqueda de ese estadio que parece que fuera un mandato, que hay que ser feliz. El problema es que, quizás tratando de ser feliz, la pases mal, porque empieza a hacerte tanto problema que necesitas un logro. A veces la felicidad es una competencia con otro de a ver quién es feliz. Borges decía que la felicidad era una aspiración insensata porque era demasiada perfección en algo que ni siquiera sabemos cuánto puede durar; en cambio, siendo más prácticos, logrando cierta tranquilidad, cierto orden alrededor y cierta calma, es una cosa parecida a la felicidad también".
¿Qué lo llevó a escribir el libro?
"La idea de que la felicidad está dando vueltas y no está todo el tiempo, se escapa, aparece de a ratos. Le canta Palito Ortega, le escribe Borges, y entonces aparece esa idea de la felicidad que está dando vueltas entre nosotros todo el tiempo, como el amor. Pasa que el amor es algo que se da o se recibe y la felicidad es algo que queremos obtener y a veces le andamos exigiendo a los otros 'haceme feliz', y ya se convierte en un trabajo para los demás. Resulta que el cerebro no está todo el tiempo preparado para ser feliz, porque está más preparado para la supervivencia. La felicidad aparece de a ratos, no es un ejercicio; una vez que se establece un grado de felicidad y se convierte en una habitualidad, ya deja de ser felicidad. Parece que la felicidad tendría que ser esa cosa que también sea escasa, huidiza y quizás breve".
Hay frases que muchas veces determinan y en la política hay una que dice que los tiempos más felices fueron los tiempos peronistas. ¿Es una frase hecha o es...?
"No, es una frase para mucha gente, evidentemente no es absoluta. Es una frase para mucha gente que fue feliz durante el peronismo porque obtuvo un montón de cosas que antes no tenía, y va a decir, 'uy lo material sí', porque el dinero no hace la felicidad, pero su ausencia, menos. Cuando vos tenés un montón de cuestiones de tu supervivencia aseguradas, la posibilidad de que aparezca la felicidad es más grande. La idea de la felicidad es que sucede porque podés suspender al mundo, en ese momento el resto no existe".
Si de frases se trata, Perón solía decir que cuando hay ciertas disidencias dentro del peronismo no es que se están peleando, sino se están reproduciendo. ¿Cuánta aplicabilidad tiene a lo que pasa con el peronismo hoy?
"Lo vamos a saber al final si se estaban peleando o se estaban reproduciendo, eso se ve al final. Hoy por hoy parece más una pelea, esperemos a los resultados. El resultado es lo que termina con el 'parece', ya deja de ser una suposición y aparece una realidad".
¿Qué diría Micky Vainilla sobre Milei y los avances...?
"No, no hablo de política".
¿No habla de política?
"No, de política hablo, no hablo ni nombro al gobierno, no me interesa ni nombrarlo".
¿Cuál es su reflexión acerca del avance de la extrema derecha tanto en Argentina, en Latinoamérica como en Europa?
"Supongo que debe tener que ver con ciertas falencias de los turnos democráticos, o socialdemócratas o progresistas, hay cosas que no las cumplen o demandas que no han cumplido. El avance se da porque hay un núcleo duro que siempre existe y de pronto gana voluntades que ayudan a inclinar la balanza. La decepción es una fuerza antigravitacional porque te provoca rechazo, entonces vas para el otro lado hasta la próxima decepción. Es casi como un movimiento newtoniano de acción y reacción. Además de cómo influye el clima o el ánimo, el afuera es tan demandante que a veces para ser feliz hay que tener la entereza y la astucia de poder parar al mundo y hacer una pausa".








