El padre de Valentín y Franco Yankelevich difundió un extenso comunicado en el que rechazó las denuncias, recordó la muerte de Romina Yan y aseguró que fue sobreseído en una causa judicial en 2018. También pidió disculpas a sus hijos por no haber estado, según expresó, a la altura de lo que necesitaban durante el duelo.
Darío Giordano rompió el silencio y negó las acusaciones de violencia de sus hijos Darío Giordano rompió el silencio y negó las acusaciones de violencia de sus hijos
Darío Giordano hizo pública su postura tras las denuncias de sus hijos, Valentín y Franco Yankelevich, quienes relataron presuntos episodios de violencia durante su infancia, luego de la muerte de su madre, Romina Yan. En su mensaje, el productor televisivo recordó los años que compartió con la actriz y describió el impacto que tuvo su fallecimiento en la familia, cuando debió afrontar la crianza de sus tres hijos.
En el comunicado, Giordano sostuvo que atravesó un período de profundo dolor y que también debió enfrentar conflictos relacionados con su lugar como padre. Reconoció que pudo haber cometido errores durante la crianza, pero cuestionó las acusaciones que se hicieron públicas y afirmó que siente que se construyó una imagen de él con la que no se identifica. Además, señaló que considera injusto que la exposición pública y las diferencias de poder influyan en cómo se escucha cada versión de la historia.
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El productor negó categóricamente haber ejercido violencia contra sus hijos y aseguró que los hechos denunciados nunca ocurrieron ni fueron comprobados. También indicó que fue sobreseído en una causa judicial en 2018. Como parte de su descargo, mencionó a sus otros hijos, Azul y Dante, y sostuvo que, desde su perspectiva, ellos no vivieron situaciones como las que describieron Valentín y Franco.
Giordano afirmó que no piensa discutir públicamente con Valentín ni responder a través de declaraciones mediáticas. En cambio, expresó su amor por sus hijos y les pidió perdón por la posibilidad de no haber estado a la altura de sus necesidades durante el duelo. Asimismo, manifestó que comprende su angustia y defendió el derecho de cada uno a conservar sus propios recuerdos y su mirada sobre la historia familiar.
Por último, explicó que durante años eligió mantener la intimidad familiar en privado para evitar exponer el dolor de sus hijos. Aseguró que su intención no es buscar compasión ni presentarse como un padre perfecto, sino defender su nombre y su historia. También manifestó su deseo de que, en algún momento, puedan hablar de lo sucedido en privado, sin intermediarios ni exposición pública, y reiteró que su amor por sus hijos permanece intacto.








