La alimentación, el sueño, las vacunas, el crecimiento, los hábitos cotidianos son algunos de los aspectos que requieren atención y seguimiento"
Más que una visita al médico: la importancia de la práctica del control del niño sano Más que una visita al médico: la importancia de la práctica del control del niño sano
La consulta pediátrica es mucho más que una visita al médico cuando un niño está enfermo. Es una herramienta fundamental para cuidar su salud, prevenir enfermedades, detectar problemas a tiempo y acompañar su crecimiento y desarrollo desde el nacimiento hasta la adolescencia.
El Dr. Ángel Muratore, médico pediatra, docente de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Santiago del Estero sostiene que debería ser común la consulta periódica, sin necesidad de síntoma, ya que esta práctica, quizás sin darse cuenta, representa un gran cuidado para los niños.
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"Con frecuencia, las familias recurren al pediatra ante la aparición de fiebre, tos, dolor u otros síntomas. Sin embargo, consultar oportunamente también permite resolver dudas, recibir orientación confiable y tomar decisiones adecuadas sobre la salud de los niños", expresó el profesional, para dar paso a su argumento.
"Durante la infancia, cada etapa presenta necesidades particulares. La alimentación, el sueño, las vacunas, el crecimiento, el desarrollo neurológico, la salud bucal y los hábitos cotidianos son algunos de los aspectos que requieren atención y seguimiento. A medida que los niños crecen, también adquieren importancia la salud emocional, la convivencia escolar, el uso de pantallas y los cambios propios de la adolescencia", remarcó sobre los puntos que hay que tener en cuenta en lo que a salud infantil respecta.
La consulta pediátrica constituye, además, un espacio de diálogo entre el profesional y la familia.
"Los padres pueden expresar sus preocupaciones, compartir las dificultades que aparecen durante la crianza y recibir recomendaciones adaptadas a la edad y las características de cada niño", indicó.
No a la automedicación
Otro aspecto fundamental es evitar la automedicación.
"Administrar medicamentos sin indicación profesional puede resultar perjudicial, especialmente en los más pequeños. Tampoco es conveniente confiar exclusivamente en recomendaciones de conocidos o información obtenida en internet, ya que cada paciente necesita una evaluación individual. Por supuesto, existen situaciones que requieren atención inmediata, como la dificultad para respirar, los accidentes, convulsiones, la alteración del estado de conciencia o el decaimiento intenso. Reconocer estas señales y actuar sin demoras es parte esencial del cuidado de la salud infantil", sentenció el profesional.
Tipos de consultas
También es importante que las familias comprendan que no todas las consultas tienen la misma finalidad. Algunas buscan evaluar síntomas y tratar enfermedades; otras permiten realizar controles preventivos, revisar vacunas, orientar sobre hábitos saludables y acompañar el desarrollo. Ambas son necesarias y complementarias.
La confianza entre el médico y la familia
"La relación entre el pediatra y la familia se construye con confianza, comunicación y continuidad. Contar con un profesional que conozca los antecedentes del niño facilita el seguimiento de su salud y permite tomar decisiones más adecuadas. Cuidar la salud infantil requiere compromiso, información y responsabilidad compartida. Consultar cuando corresponde, respetar las indicaciones médicas y mantener un diálogo con el pediatra son acciones sencillas que pueden marcar una diferencia importante. Porque la pediatría no consiste solamente en tratar enfermedades: también significa escuchar, orientar, prevenir y acompañar a cada niño y a su familia durante una de las etapas más importantes de la vida", cerró.









