La Cámara baja convocó a un plenario de comisiones para este martes con la intención de emitir dictamen. El oficialismo negocia modificaciones tras las observaciones de Washington por sanciones a empresas y busca desactivar el rechazo de sectores dialoguistas.
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La Cámara de Diputados de la Nación ingresa en una etapa determinante para el tratamiento del proyecto de Defensa de la Soberanía Nacional promovido por el presidente Javier Milei. Las comisiones de Defensa Nacional, Legislación Penal y Relaciones Exteriores fueron citadas a un plenario conjunto este martes a las 16, en una jornada donde La Libertad Avanza intentará consolidar las firmas necesarias para rubricar el dictamen de mayoría.
La conducción del plenario recae en los legisladores oficialistas Carlos Zapata (Defensa), Laura Rodríguez Machado (Legislación Penal) y Juliana Santillán (Relaciones Exteriores). La meta central del espacio gubernamental es cerrar el despacho en este encuentro, tal como lo expresó una de las autoridades de las comisiones: "En cada reunión de comisiones, nosotros tenemos la intención de firmar los dictámenes".
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Para allanar el camino, la diputada Silvana Giudici encabeza las conversaciones con las bancadas cercanas. En caso de no consolidar los consensos este martes, la presidencia del plenario podría disponer una nueva convocatoria, lo que dilataría los tiempos e impactaría en el impulso político del oficialismo en el recinto.
El impacto de las objeciones de Estados Unidos y las modificaciones en análisis
Uno de los ejes que obligó a revisar la redacción original responde a los planteos formulados por la administración norteamericana respecto al régimen sancionatorio del primer capítulo. Dicho segmento alcanza a las firmas vinculadas a la explotación petrolera del proyecto Sea Lion en la Cuenca Malvinas liderado por la firma británica Rockhopper y la israelí Navitas, extendiéndose además a compañías asociadas en otros negocios.
La advertencia sobre las consecuencias para firmas de capital estadounidense fue transmitida el último viernes en Casa Rosada durante las reuniones que mantuvieron el presidente Milei y el subsecretario de Estado de EE.UU., Christopher Landau, proceso en el que también intervino activamente el embajador Peter Lamelas.
Frente a este escenario, Giudici y el secretario parlamentario Adrián Pagán mantuvieron reuniones para reconfigurar el texto. La alternativa en evaluación propone delimitar el alcance de los castigos económicos y administrativos para aquellas corporaciones que operen como socias directas, licenciatarias, proveedoras o accionistas en emprendimientos calificados como ilegales por el Estado argentino.
Límites al Consejo de Seguridad y resguardo a la prensa
El articulado original faculta al Consejo de Seguridad organismo bajo la órbita exclusiva del Poder Ejecutivo para admitir o vetar desembarcos financieros de procedencia extranjera. Durante las exposiciones, ante la ausencia del canciller Pablo Quirno y del titular de Defensa, Carlos Presti, la secretaria Legal y Técnica, María Ibarzabal Murphy, tomó la palabra para confirmar que se aceptará la creación de una Comisión Bicameral de seguimiento, iniciativa acercada por el diputado Eduardo Falcone (MID). Con esta incorporación, el Ejecutivo estará obligado a remitir al Congreso un informe detallado dentro de las 48 horas posteriores a cada resolución adoptada por el Consejo.
Asimismo, se introducirán reformas en el artículo 111, relativo a las penas frente a la injerencia foránea en comicios y campañas de desinformación. A partir de los requerimientos de la Unión Cívica Radical y observaciones planteadas por Unión por la Patria entre ellas las de la diputada Agustina Propato, la nueva formulación excluirá expresamente el ejercicio periodístico, la investigación académica y las tareas diplomáticas.
Fisuras entre los aliados: el rechazo de Argentina Federal
Pese a las concesiones técnicas, el oficialismo enfrenta resistencia en la bancada Argentina Federal, conducida por Oscar Herrera Ahuad. Si bien el espacio articuló con el Gobierno en normativas previas como la ley de discapacidad, el diputado misionero Alberto Arrúa adelantó su voto negativo fundamentando: "El proyecto no se limita a proteger los recursos argentinos vinculados con Malvinas: también modifica normas de defensa, seguridad interior e inteligencia. El Gobierno obliga al Congreso a discutir la causa Malvinas junto con reformas que deberían tener tratamiento autónomo. Según la versión debatida, contempla penas de prisión de cinco a doce años vinculadas con la alteración de procesos electorales y las campañas de desinformación".
El respaldo de la Casa Rosada y las críticas opositoras
Desde el entorno presidencial ratificaron el carácter estratégico de la iniciativa. El asesor Santiago Caputo defendió la centralidad del proyecto en la agenda oficial: "La Ley Malvinas es prioridad de este Gobierno porque la causa Malvinas como ya ha dicho el Presidente es una causa sagrada para los argentinos y ningún gobierno ha hecho más que este para defender lo que es nuestro. La mayoría de los gobernadores ya han expresado su apoyo al proyecto como así también la mayoría de los bloques aliados tanto en la Cámara de Diputados como en la Cámara de Senadores".
En la vereda opuesta, el diputado y exministro de Relaciones Exteriores Jorge Taiana (Unión por la Patria) cuestionó la relación bilateral con el gobierno de Donald Trump y el tratamiento del diferendo austral:
"Lo venimos advirtiendo hace tiempo: Estados Unidos no respalda el reclamo argentino de soberanía sobre las Islas Malvinas. Su posición de neutralidad se mantiene intacta, pese al alineamiento ciego de (Javier) Milei. El discurso malvinero del Gobierno se desmorona cuando choca con los intereses de (Donald) Trump".
El posicionamiento de Victoria Villarruel
En medio de la discusión parlamentaria, la vicepresidenta Victoria Villarruel retomó sus manifestaciones sobre el tema a través de redes sociales. Al ser consultada sobre una presunta parálisis del debate en el Congreso, respondió: "Por eso los verdaderamente patriotas y malvineros hicimos silencio. Res non verba".
La titular del Senado mantiene fijado en su perfil de X un pronunciamiento doctrinario donde sostiene: "El conflicto por las Islas Malvinas admite dos tipos de consideraciones. Las políticas destinadas a su recuperación y el recuerdo de sus héroes. Respecto de la primera cuestión, sabemos y ratificamos que la única solución al conflicto que mantenemos con el Reino Unido es el diálogo bilateral por soberanía. Pero ellos se niegan. La presencia ilegal de los británicos en el Atlántico Sur es un tema que excede la necesaria discusión sobre la soberanía de nuestras islas; estamos hablando del presente y el futuro de nuestros intereses en el Atlántico Sur".
El perfil de la vicepresidenta incluye además la consigna visual "Las Malvinas son argentinas" con tipografía alusiva a la bandera desplegada en el Mundial de Estados Unidos tras el partido contra Inglaterra, mientras la Dirección Gesta de Malvinas en la Cámara alta prosigue con su cronograma de homenajes a los veteranos, en la antesala de una sesión de comisiones que marcará el destino legislativo de la propuesta.








