El expresidente defendió el equilibrio fiscal y advirtió que la Argentina necesita generar confianza para atraer inversiones. También cuestionó la falta de apertura del oficialismo para incorporar dirigentes de su partido y aportar experiencia a la gestión nacional.
Mauricio Macri respaldó a Javier Milei, pero reclamó más diálogo y criticó la falta de apertura al PRO Mauricio Macri respaldó a Javier Milei, pero reclamó más diálogo y criticó la falta de apertura al PRO
Mauricio Macri volvió a expresar su respaldo al programa económico de Javier Milei, aunque planteó reparos sobre la manera en que el Gobierno lleva adelante su gestión política. Durante su participación de este jueves en un foro organizado por Abeceb, el expresidente sostuvo que la Argentina debe mantener el rumbo actual, pero advirtió que la estabilidad macroeconómica necesita complementarse con acuerdos, diálogo y condiciones que permitan impulsar el desarrollo.
"Estamos de vuelta, llegando a la misma encrucijada. Volver atrás o continuar", manifestó Macri al referirse al escenario económico y político del país. En ese contexto, advirtió que abandonar el camino elegido por la administración libertaria "sería una catástrofe".
También te puede interesar:
Sin embargo, aclaró que el equilibrio de las cuentas públicas no alcanza por sí solo para garantizar el crecimiento. "Un país que quiere pasar del equilibrio macroeconómico al desarrollo tiene que encontrar espacios de diálogo y de generación de confianza", sostuvo.
En esa línea, propuso recuperar las mesas de productividad que se implementaron durante su presidencia, con la participación de empresarios, representantes sindicales, gobernadores y funcionarios nacionales. Para el exmandatario, estos ámbitos permitirían coordinar iniciativas y encontrar soluciones a los problemas que afectan a los distintos sectores de la economía.
Macri valoró el ajuste fiscal impulsado por Milei y destacó la velocidad con la que se alcanzó el equilibrio de las cuentas públicas. No obstante, señaló que ese resultado todavía no se tradujo en el nivel de inversiones que esperaba.
"La inversión no acompañó esta hazaña de lograr el equilibrio fiscal en 60 días", afirmó.
Al explicar los motivos de esa situación, apuntó a la falta de confianza como uno de los principales obstáculos para el desarrollo económico. "La Argentina tiene solamente un dilema, que es que no se termina de confiar entre nosotros mismos y menos los de afuera", expresó.
Además, consideró que avanzar hacia una economía abierta y competitiva requiere que el Estado pueda resolver dificultades que afectan la producción. "Un modelo abierto, competitivo al mundo, requiere que el Estado resuelva una cantidad de problemas que no está pudiendo resolver", señaló.
Como ejemplo de las posibilidades que ofrecen los acuerdos entre el sector público y privado, mencionó las experiencias de articulación que permitieron impulsar la actividad en Vaca Muerta.
Durante su exposición, el expresidente también dedicó parte de sus declaraciones a la relación entre el PRO y La Libertad Avanza. En ese sentido, reconoció que su partido perdió protagonismo político tras la aparición de Milei y realizó una autocrítica sobre las disputas internas que atravesó el espacio.
"El PRO se quedó sin liderazgo del cambio. La interna que hicimos fue muy mala y esa oportunidad la supo aprovechar Javier Milei", admitió.
Pese a ese escenario, Macri aseguró que el partido mantuvo su decisión de acompañar las transformaciones económicas promovidas por el Gobierno nacional. Sin embargo, cuestionó que el oficialismo no haya generado las condiciones necesarias para aprovechar la experiencia de sus dirigentes.
"No tuvieron la apertura para recibir apoyos más orgánicos de nuestro partido", reprochó.
Según explicó, la incorporación de referentes del PRO que ya tuvieron responsabilidades de gestión podría haber contribuido a un funcionamiento más coordinado de la administración nacional. En ese marco, destacó la trayectoria del ministro de Economía, Luis Caputo, a quien consideró posiblemente el mejor integrante del gabinete por su experiencia anterior.
Macri también hizo hincapié en la importancia de que los equipos de gobierno escuchen diferentes perspectivas y no concentren las decisiones en una sola mirada. "No hay iluminados. Los tiempos de los iluminados ya han sido un desastre", advirtió.
Finalmente, pese a las diferencias que planteó sobre el funcionamiento político del oficialismo, ratificó el acompañamiento del PRO al rumbo económico de la gestión libertaria. Según afirmó, ese respaldo se sostuvo "con absoluta honestidad, sin pedir nada a cambio".








