Julieta Zylberberg confía en el cambio Julieta Zylberberg confía en el cambio
La actriz Julieta Zylberberg, que presenta la serie de Fox Premium "Impuros: hasta que la muerte los separe", destacó las denuncias sobre abuso y acoso que surgieron en varios ámbitos en las últimas semanas y sostuvo que el cambio, pese a que es lento, se va a terminar por imponer.
"Es algo que nos toma por completo. El otro día estaba en una fiesta, con la música muy fuerte, y yo estuve 45 minutos hablando con otra chica de lo que está pasando. Es una movilización del sistema enorme y muy fuerte", dijo Zylberberg en una entrevista con Télam.
La actriz de "El jardín de bronce" sostuvo que el camino que explotó con la denuncia de abuso sexual de Thelma Fardín contra Juan Darthés marca un dirección que llevará a "dejar de naturalizar este tipo de hechos", aunque aclaró que, en su opinión, se trata de "un proceso histórico y que llevará su tiempo".
"Así como no salió la Ley del Aborto, ya va a salir. Veo cosas, como tapas de revista, que antes las naturalizaba y hoy me parecen un horror; lo veo en mi hijo, que ya habla y ve estos temas de otra manera. Es algo que se va gestando", opinó.
Luego de aparecer en varias tiras televisivas y con una carrera que ocupó 25 de sus 35 años, Zylberberg viene de un 2018 en el que desplegó su gran versatilidad frente a la cámara: hizo reír en la comedia "All Inclusive", de Diego y Pablo Levy, mostró su desesperación en "Aire", de Arturo Castro Godoy, e interpretó a Pato en "100 días para enamorarse" (Telefe).
En "Impuros...", una policial sobre narcotráfico de Fox en Brasil, Zylberberg interpreta a Pilar, una policía argentina de frontera que ayudará al desenlace de la trama que enfrenta a un policía bastante particular y con algunos excesos, al crecimiento del narcotráfico en las favelas de Río de Janeiro.
Con una puesta en escena de alta calidad técnica y una violencia similar a la vista en películas como "Ciudad de Dios", la primera temporada de esta serie muestra el ascenso de Evandro (Raphael Logam) en una realidad en la que la delincuencia pareciera ser la única salida posible, con un contexto de violencia estatal y policial.
Siempre se habla de tu versatilidad para los diferentes géneros y ahora el trabajo para grandes producciones...
Sí, pero también creo que pasa porque el trabajo de un actor pasa por leer un proyecto y empatizar con la gente, más allá del tamaño de la producción. Cuando filmé ‘Impuros’ en Uruguay me llevé una sorpresa enorme porque no conocía a nadie, algo raro porque siempre a alguien conozco, y fue un placer trabajar con ellos. No siento la diferencia respecto al tamaño sino que me muevo por lo humano.








