Abel Pintos trabajará en un nuevo disco sin plazos Abel Pintos trabajará en un nuevo disco sin plazos
Sereno y reflexivo. íntimo y revelador.
Así es Abel Pintos, un ser
humano cuyo propósito en la vida,
tal como lo expresó en su extensa y
exclusiva entrevista con EL LIBERAL,
fue siempre cantar.
Su gira “La familia festeja fuerte”
lo traerá nuevamente esta noche
a Santiago del Estero para presentarse
en el club Sarmiento, de
La Banda, y cumplir así con su presentación,
prevista en el marco del
Festival de la Salamanca, el pasado
31 de enero, cuando una intensa
lluvia obligó la suspensión del
show.
“Cien años” es un adelanto
de lo que será tu nuevo disco.
¿De qué manera estás preparándolo?
En realidad, “Cien años” la compartí
porque un día advertí que en
la vorágine de la gira habían pasado
tres años sin compartir música
nueva. Entonces, la compartí por la
necesidad de acercar una canción
nueva al público y de poder contar
y transmitir al público un sentimiento
que hacía tiempo que venía
procesando. Naturalmente, al
ser una canción suelta, suelta entre
comillas, y al ser una canción nueva
después de tres años fue adoptada
como un adelanto de lo que va a
ser mi próximo álbum, pero en realidad
no sé cuándo va a estar listo.
Lo voy a empezar a trabajar formalmente
a partir de junio de este
año y si Dios quiere antes del final
de este 2019 ya va a estar a disposición
del público si no en algún momento
del 2020. Es un álbum que
quiero trabajar con especial calma
y dedicarle tiempo y energía de manera
tranquila y sin ningún tipo de
presión. En definitiva, “Cien años”
viene a ser un adelanto porque, insisto,
al ser una canción nueva después
de tres años, pero no sé, no estoy
seguro de que sea un adelanto
de la posible estética musical o narrativa
del disco. A lo mejor, luego,
termine teniendo otro carácter el
disco. No lo sé.
Esto significa que tu nuevo
disco puede tener una variedad
musical...
Eso, seguramente porque es
parte de mi carácter musical. Luego,
la verdad, no lo sé porque ahora
estoy muy enfocado en esta gira
y me queda mucho.
¿Por qué elegiste Villa Epecuén
para hacer el videoclip
de “Cien años”?
Porque yo quería que el video
no tuviera historia dentro del video.
Esta canción en particular yo
quería que tuviera una libre interpretación
para el público. Lo que
buscábamos era un lugar que tuviera
elementos estéticos muy impactantes
y que también tuvieran
distintas lecturas, generara distintas
enseñanzas y provocara distintos
sentimientos. Encontramos,
tanto en la estética como en la historia
de Villa Epecuén, esa complejidad
emocional.
Por parafrasear la canción
de Horacio Banegas y el “Bebe”
Ponti, ¿Para cantar ha nacido
Abel Federico Pintos?
Sí o eso es lo que me hace ilusión.
Una de las grandes búsquedas
del ser humano es un propósito
en este tiempo y yo desde hace
23 años estoy convencido de
que mi propósito es cantar para
poder aportar el granito de arena
que yo tenga que aportar a la humanidad
y para poder también
aportar el granito que yo tenga
que aportar, en este paso por
la tierra, a la evolución de mi espíritu.
Es la ilusión que me hace
que el día de mañana, cuando yo
esté en mis últimos días o lo pueda
advertir, ojalá, ahí podré sacar
el balance si verdaderamente
era mi propósito o si fue un
capricho que pude sostener con
muchos discos a lo largo de muchos
años, pero de momento, me
da la sensación de propósito en
la vida y me hace muy feliz y me
honra tenerlo.
Sin duda que la música te
ha dado mucho, pero ¿te ha
quitado algo?
Yo no sé si la música y la vida
nos da y nos quita. Yo pienso que
uno va eligiendo porque la vida es
tan generosa que nos brinda enorme
cantidad de posibilidades cada
día, y uno entre esa enorme cantidad
de posibilidades tiene que tomar
una elección constantemente.
Con cada elección, por más pequeña
o más compleja que sea, estamos
construyendo el caminito y
la forma de experimentar ese camino.
Entonces, yo no siento que haya
perdido cosas en la vida por la
música. Simplemente, la música y
la vida me han dado un montón de
opciones y voy escogiendo.








