"Maravilla" Martínez, desnudo en el escenario "Maravilla" Martínez, desnudo en el escenario
¿Qué te motivó subirte a un escenario para contar tu vida como boxeador?
Porque tengo una historia bastante bonita que contar. Desde hace años que me gusta estar arriba de un escenario. Básicamente, es eso.
¿Cuál es la respuesta del público a esta nueva propuesta que le brindas?
El público es muy generoso. Logramos conectarnos. Siento que hay como un hilo conductor con cada uno de los espectadores. Eso de terminar la obra y que la gente aplauda, se vaya feliz y con algo en la mente es estupendo.
¿Cuál es ese hilo conductor y cuál es el mensaje, si te has propuesto dar alguno, de la obra?
El hilo conductor es, ni más ni menos, relatar la vida mía que puede ser la vida de cualquier persona. Cuando termino de contar la historia, la gente puede sentirse identificada con lo que me pasó. El mensaje es que todo se puede en la vida.
¿Cuánto juega la espontaneidad en el unipersonal?
Juega bastante porque es lo que el público logra ver cuando hay autenticidad. Cuando uno es auténtico y tiene espontaneidad uno logra conectar de una muy buena manera con la gente. Es lo que me pasa.
¿Qué te permitió hacer teatro?
Viajar por el país, cosa que me gusta muchísimo. Me permitió recorrer pueblos y ciudades que antes no había podido conocer. Estar en contacto directo con la gente es maravilloso.
Suelen decir que el teatro es el espejo de la realidad, cuando no la transparencia del alma.
En esto de relatar mi vida, como quien dice, me desnudo en el escenario, puedo mostrar mi verdadero interior y es ahí donde está gran parte de la verdad de la vida. Es como quitarme una máscara, y no digo que vivo con una máscara.








