La película “Argentina, 1985” ya es un boom en los cines de Santiago del Estero La película “Argentina, 1985” ya es un boom en los cines de Santiago del Estero
El largometraje “Argentina, 1985”
que relata la historia de los fiscales
Julio Strassera y Luis Moreno Ocampo,
interpretados por Ricardo Darín y
Peter Lanzani, en el marco de los juicios
por delitos de lesa humanidad a
la Junta Militar que encabezó el genocidio
del autodenominado Proceso
de Reorganización Nacional llegó a
las salas de cine de Santiago del Estero
el jueves pasado con buena repercusión.
“La gente sale contenta, muy
emocionada. Muchísima gente haciendo
muy buenos comentarios”, dijo
Gloria Castaño, desde las salas de
Sunstar.
Y sobre el génesis de la película,
su director, Santiago Mitre, habló en
exclusiva con EL LIBERAL.
¿”Argentina, 1985” es una
película sobre la dictadura
militar o sobre un hecho histórico
heroico?
A mí me gusta pensar en este filme
como una película sobre la democracia
y cómo se construyó la democracia
en un momento tan frágil o tan primitivo
de nuestra historia. El año 1985
era un año después de que se terminó
un dictadura sangrienta que arrasó
no solo con parte de la población
sino también con las instituciones y
había que refundar una manera de mirar
el país.
Es un hecho que me produce
muchísima admiración y que me
parece que merece ser recordado con
la importancia que tuvo, con unos valores
cívicos, sociales y humanos extraordinarios
que tal vez por el paso
del tiempo estaban siendo olvidados.
¿Qué le atrajo del fiscal
Julio César Strassera?
Toda película implica un recorte.
La elección de un punto de vista.
Cuando decidí que quería hacer una
película sobre el juicio de 1985, la palabra
misma de juicio me ubicaba en
un género cinematográfico que tiene
muchísima tradición en el cine, que es
el thriller judicial, y por supuesto que
esos filmes suelen estar protagonizados
por sus fiscales o sus abogados.
Así que por una cuestión de necesidad
de cómo se cuenta este hecho
apareció el fiscal Strassera como
uno de los personajes más interesantes.
Luego, el fiscal tuvo una actuación
notable, y su discurso acusatorio
quedó, creo, en el inconsciente colectivo
de la Argentina porque es un discurso
de una potencia, una claridad y
un rigor político enorme. Por otro lado,
en la investigación aparecieron
un montón de otras cosas que lo hacían
un personaje muy interesante: su
pasado, la manera en la que se enfocó
para enfrentar este juicio; cómo se
apoyó en un abogado joven, casi inexperto,
como Luis Moreno Ocampo y
ante la suspicacia de sus pares de la
Justicia, el haber tenido que armar un
equipo con jóvenes, algunos que no
habían terminado la carrera universitaria,
le da una heroicidad mayor.
La película muestra a un
Strassera funcionario, con
su pasado, y por otro lado, al
Strassera, con dudas, planteándose
dilemas permanentemente.
Nosotros queríamos hacer una
película sobre héroes muy humanos,
sobre personas que encarnaron una
situación heroica y Strassera, como
toda persona, es alguien con ambivalencias,
que ocupar el rol que ocupó
supongo que le generó ciertas dudas,
temores. Era importante remarcar
eso, que este juicio fue hecho por
personas, con sus vacilaciones lo llevaron
adelante por convicción de lo
que es correcto, pero a veces los actos
de un coraje tan grande como los
que tuvieron Strassera, los jueces,
los testigos, no significa ser inconsciente
o valiente sin medir las consecuencias,
es poder lidiar con esos temores
e inseguridades de lo que significa
la tarea.








