El establecimiento, llamado "El jardín de mis abuelos" albergaba a seis mujeres y un hombre. Fue este último quien logró salir del lugar y denunciar la situación.
Horror: rescataron a siete ancianos que vivían en condiciones inhumanas y atados en un geriátrico Horror: rescataron a siete ancianos que vivían en condiciones inhumanas y atados en un geriátrico
Siete adultos mayores fueron rescatados de un geriátrico de Isidro Casanova, en el partido de La Matanza, donde según la investigación permanecían en condiciones extremas de abandono e incluso atados a sus camas.
El establecimiento, llamado "El jardín de mis abuelos" y ubicado sobre la calle Portugal al 2000, albergaba a seis mujeres y un hombre. Fue este último quien logró salir del lugar y denunciar la situación.
También te puede interesar:
Todo comenzó con un llamado al 911, cuando el hombre pidió ayuda tras sufrir una caída en la vía pública. Luego de ser asistido en una clínica de la zona, se presentó en una comisaría y relató las condiciones en las que vivían él y sus compañeras.
A partir de su testimonio, un comisario que además es médico acudió al geriátrico para constatar la denuncia. Allí habría verificado que varias residentes estaban atadas a las camas, en un entorno con graves deficiencias de higiene, colchones deteriorados y sanitarios en estado crítico.
Con esa información, la fiscal Andrea Palín ordenó un allanamiento de urgencia y dio intervención al juez de garantías Fernando Pinos Guevara. Tras el operativo, dispuso el traslado inmediato de los residentes a otros centros asistenciales y notificó a los responsables del lugar sobre la apertura de una causa penal, inicialmente caratulada como averiguación de ilícito.
Asimismo, la fiscalía pidió que se investigue si el geriátrico contaba con la habilitación correspondiente y dio aviso al Ministerio de Salud bonaerense y al Municipio de La Matanza para evaluar una posible clausura.
La denuncia de una extrabajadora
Tras el allanamiento, una exempleada de limpieza del lugar difundió en redes sociales un mensaje en el que describió presuntas situaciones de maltrato y abandono. Según su testimonio, los residentes pasaban hambre, eran atados durante horas y vivían en condiciones precarias, incluso con filtraciones de agua en los días de lluvia.
La mujer también aseguró que, cuando los familiares acudían de visita, los adultos mayores eran desatados y aseados momentáneamente, y que en el establecimiento trabajarían menores de edad.
La investigación continúa mientras las autoridades avanzan con pericias y relevamientos para determinar responsabilidades en un caso que generó conmoción en la comunidad.








