Por Walden.
Teoría y práctica de La cama Teoría y práctica de La cama
Aunque harto conocida, la cama no ha recibido aún la reflexión que merece.
En una búsqueda de antecedentes solo encontré el opúsculo de Alonso Gola de 1963 titulado "La cama como frontera entre el ser y la nada", en el que discute a Sartre y afirma que la cama forma parte del sistema productivo de un país, lo mismo que un campo de labranza, un tractor, un taladro eléctrico o un martillo.
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Siendo el descanso complementario del trabajo, la cama es indispensable para la reproducción del capital. De allí se deriva que la no provisión de esta herramienta al trabajador aumenta la plusvalía que obtiene el capitalista.
Guiado por estas reflexiones de Gola advertíla necesidad de recuperarlas, en un momento en que la economía ocupa buen espacio en la prensa de Argentina. Pensé que además de los consabidos indicadores macro y micro que manejan economistas, periodistas y opinólogos, podíamos enfocar el problema desde otro ángulo: la cama.
Eso hice las últimas dos noches, cuando ya acostado, en la media hora que precede al antesueño, llegué a algunas conclusiones que creo conveniente exponer.
Me propuse mostrar la importancia de la cama en la vida cotidiana, la demografía, la creación, el sueño y la economía. Lo hago en ese orden, brevemente ya que no debo superar las mil palabras, según la oportuna recomendación de este y otros medios.
El homo erectus logró la verticalidad para la acción y el desplazamiento, y a la vez la horizontalidad para su opuesto. Por cierto, al mismo tiempo perdió la capacidad del mono para el vivir arbóreo, como nos dijo Darwin.
Está visto que desde entonces la cama nos acompaña desde el nacimiento hasta la muerte, como lo muestran la cuna y el ataúd, pasando por etapas intermedias que además de cuchetas y camas de una, una y media y dos plazas pueden incluir mazos de paja extendida y jergones de todo tipo, habiendo durmientes que toman al suelo como lecho.
Aunque la cama no es indispensable para la cópula, muchos/as sostienen que la favorece, por lo que la cama tiene una relación (directa o indirecta) con el tamaño de la población. Y aunque la tasa de natalidad está disminuyendo, un estudio reciente muestra que el 97,2 % de las concepciones se realizan en la cama.
Pero la cama no solo es un sitio para encamarse que traduzco como amarse en la cama- sino también para vivir, sean dos o uno/a. Es un sitio de aislamiento, de reflexión, de proyectos y por tanto un espacio creativo. Lo sabía Don Carlos Carabajal, que luego de tomar unos mates al amanecer se recostaba en su cama tinqueando en su pecho los acordes de una chacarera. Al mediodía su señora le decía: "Carlos, dejá de trabajar y vení que ya está la comida".
Aunque se puede soñar despierto (Don Alonso Quijano no es el único ejemplo) una parte significativa de los sueños tiene lugar en la cama, cuando la conciencia se ha dormido. En su cuento.

La biblioteca de Babel el maestro Borges imaginó un cuarto donde se podía dormir de pie, pero no se ha intentado aun construirlo: es un desafío para la IA y para las empresas que adopten la jornada laboral de 12 horas. Ahora bien, el soñar en sentido estricto (aquellos que se cuentan al/la analista) suele producirse en la cama. El sueño, una piedra preciosa que a veces pesa mucho y otras nos lleva por los aires, contiene una cifra de nuestro ser. Sigmund Freud lo sabía.
Llego a un punto de la mayor importancia que tiene que ver con la equidad en la distribución de los bienes y recursos de la Nación. La pregunta es si tenemos el número de camas necesarios para toda la población. El número de personas que viven en las calles de Buenos Aires me deja pensando a la intemperie.
La capacidad hospitalaria se mide en camas, la hotelera también. En algún lado faltan y en otro sobran. ¿Cómo resolver este notorio desequilibrio? La respuesta es obvia: hace falta una política de la cama.
La considero indispensable para rehabilitar a la industria nacional caída. Estará dirigida a pymes y carpinteros: "Carpintero lindo oficio / quien no lo quiere aprender / déjeme maestro que cante / lo noble y fragante que hay en su taller", según dice la zamba de J. Rojas y Gutiérrez que cantaron Los Fronterizos y luego Chaqueño Palavecino.
La cama en que pensamos es producto del ingenio artesanal que alentará a estudiar y hacer. El sistema educativo está preparado para ese desafío y puede adecuar su curriculum en pocos meses.
Crecerá la producción de catres de lona con patas en tijera, que tienen la ventaja de ser plegables y portables. No es difícil imaginar su efecto sobre otros sectores, tales como textilería y silvicultura. Habrá que plantar árboles y proteger los existentes, pues aunque pueden utilizarse otros materiales, la cama clásica es de madera: "Haz con tupropia mano / la cuna de tu hijo. / Que tu señora sienta / tallar elparaíso " nos recomienda JoséPedroni en el poema que con música de Fabián Sánchezes cuchamos en las voces de Mercedes Sosa y Cesar Isella.
La cama argentina ocupará un lugar en las expo internacionales y alentará ventas e inversiones. Los diseños serán valorados por especialistas en arte contemporáneo, entre ellos el del buen dormir. El INTI y el CONICET diseñarán prototipos de camas autoportables, térmicas e impermeables. La tela será una combinación de polietileno y algodón expandido, desde ya un invento local.
El mercado está claro: según el presidente de la Nación en uno de sus últimos discursos, la industria minera en las provincias andinas permitirá la creación de un millón de puestos de trabajo.
Eso significa nada menos que un millón de camas que da oportunidad a las provincias no andinas para cooperar con esta noble causa.
Parafraseando a Don José Ortega y Gasset: ¡Argentinos, a las camas!








