Tras meses de fuertes subas, un informe del Rosgan advierte que el precio de la carne vacuna alcanzaría un techo en términos reales. Con menor oferta y un consumo que empieza a mostrar límites, se esperan valores más estables en los próximos meses, aunque con un mercado ajustado.
La carne vacuna se estabiliza: anticipan menos subas y precios más sostenidos La carne vacuna se estabiliza: anticipan menos subas y precios más sostenidos
Un informe del Rosgan advierte que el precio de la carne vacuna en Argentina estaría alcanzando un techo en términos reales, luego de meses de fuertes aumentos. Con marzo como termómetro clave del consumo, comenzaron a aparecer señales de resistencia en los mostradores.
En los últimos días, se registró una baja en el valor de la hacienda destinada al consumo interno, especialmente en novillitos y vaquillonas, con caídas de alrededor de $200 por kilo respecto de los máximos de principios de mes. En cambio, los novillos más pesados, orientados a exportación, se mantuvieron firmes e incluso con leves subas.
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Desde el Rosgan sostienen que, en un contexto de menor inflación, no se esperan grandes incrementos en el precio al consumidor en el corto plazo, aunque sí un escenario de valores sostenidos durante el resto del año.
Menor oferta y producción ajustada
En paralelo, la faena muestra una caída importante: en el primer bimestre del año bajó un 11% interanual y las proyecciones indican que en 2026 no superaría los 13 millones de cabezas, unas 600 mil menos que en 2025.
Esto impacta directamente en la producción total de carne, que difícilmente supere los 3 millones de toneladas. De ese total, unas 875 mil toneladas se destinarían a exportación, mientras que el mercado interno recibiría entre 2,1 y 2,2 millones, cerca de un 7% menos que el año pasado.
En este escenario, la disponibilidad de carne será clave para definir la evolución de los precios en los próximos meses.
Consumo firme, pero con límites
Si bien el consumo interno sigue siendo fuerte, empieza a mostrar límites frente a los valores actuales. Al mismo tiempo, el sector exportador también enfrenta dificultades para sostener su nivel de actividad debido al alto costo de la hacienda.
A nivel global, el mercado atraviesa una tensión creciente entre oferta y demanda. Según datos de la FAO, los precios internacionales de la carne vacuna continúan en alza, impulsados por un mercado cada vez más ajustado.
El rol de China como principal importador mundial y la caída en la producción de países como Estados Unidos y Australia explican buena parte de esta presión.
De cara a 2026, el USDA anticipa un escenario aún más exigente, con una producción global en descenso que no sería completamente compensada por el consumo.
Más cara que el pollo y el cerdo
En el plano local, la carne vacuna fue la que más subió en el último año. Según el IPCVA, los precios aumentaron un 73% interanual a enero de 2026, muy por encima del pollo (31%) y el cerdo (23%).
Este salto modificó la relación con otras proteínas: hoy, por el precio de un kilo de asado se pueden comprar casi cuatro kilos de pollo o cerca de dos kilos de cerdo, ampliando la brecha frente a alternativas más económicas.
Pese a una leve recuperación del poder adquisitivo según datos del INDEC, el consumo empieza a mostrar señales de saturación.
En definitiva, el mercado de la carne entra en una etapa de mayor estabilidad, pero con una oferta ajustada y un consumo que comienza a poner un freno a nuevas subas, menciona el portal TN.








