ESPECTÁCULO. El clásico santiagueño tuvo un gran marco.
Un clásico con mucho color, sin incidentes y homenajes especiales Un clásico con mucho color, sin incidentes y homenajes especiales
Sin incidentes y balance positivo. El clásico santiagueño entre Güemes y Mitre dejó ayer un saldo muy positivo, porque se jugó con ambas hinchadas y porque no se registraron incidentes considerables en lo que tiene que ver con el operativo de seguridad. Las dos parcialidades se trasladaron hasta el estadio Madre de Ciudades y muchos de ellos lo hicieron caminando. Pese a las complicaciones momentáneas en el tráfico por las columnas de hinchas, no hubo mayores altercados.
Reconocimiento a ex combatientes. Ayer, en la previa al clásico santiagueño entre Güemes y Mitre, se les realizó un reconocimiento a ex combatientes de Malvinas, en la previa a cumplirse un nuevo aniversario de la Guerra, el próximo 2 de abril. Los homenajeados ingresaron al campo de juego con una enorme bandera argentina.
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Rosales, baja de último momento. Mitre sufrió ayer una baja inesperada. Durante el precalentamiento, Santiago Rosales evidenció una molestia en el gemelo que le impidió salir a jugar el clásico y el cuerpo técnico decidió reemplazarlo de la planilla. El marplatense iba a ser titular y en su lugar ingresó Claudio Salto. Eso le permitió ingresar a firmar planilla a Ramírez.
Estalló el termómetro. El clásico de ayer se jugó con una temperatura elevadísima, que se mantuvo con una sensación por encima de los 40 grados mientras la pelota rodó por el campo de juego. Pasadas las 17 horas, el registro oficial llegó a los 41 grados, lo que hizo que el juez del encuentro Nahuel Viñas decidiera que se frene la acción a la mitad de cada tiempo para que los protagonistas se refresquen.








