El equipo de la Ribera afronta el tramo más intenso del semestre, con viajes internacionales, partidos clave y el Superclásico como punto destacado de una agenda cargada.
Boca enfrenta su calendario más exigente del semestre Boca enfrenta su calendario más exigente del semestre
Boca entra en una etapa decisiva de la temporada con un calendario apretado que pondrá a prueba tanto al plantel como al cuerpo técnico. La confirmación del cronograma de la fase de grupos de la Copa Libertadores y la recta final del Torneo Apertura 2026 marcaron el inicio de una seguidilla de compromisos que no dará margen para el descanso.
El recorrido incluye salidas complejas por Sudamérica, con escalas en Chile, Brasil y Ecuador, además de encuentros determinantes en el ámbito local. Entre ellos, sobresale el Superclásico frente a River en el estadio Monumental, uno de los duelos más esperados del campeonato.
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El Xeneize comenzó abril con una victoria importante ante Talleres de Córdoba y rápidamente deberá cambiar el foco hacia su debut en la Copa Libertadores, cuando visite a Universidad Católica en Santiago de Chile. Luego, volverá al país para enfrentar a Independiente en La Bombonera antes de retomar la competencia internacional como local ante Barcelona de Ecuador.
Ese tramo servirá como antesala de uno de los partidos más trascendentes del semestre: la visita a River en Núñez, en un cruce que puede ser determinante para las aspiraciones en el torneo doméstico.
La agenda continuará sin pausas hacia el cierre de abril, con un compromiso ante Defensa y Justicia en Florencio Varela y un viaje a Belo Horizonte para medirse con Cruzeiro. Ya en mayo, la exigencia logística será aún mayor: Boca deberá trasladarse a Santiago del Estero para enfrentar a Central Córdoba en un duelo pendiente, y pocos días después viajará a Guayaquil para enfrentar nuevamente a Barcelona.
En caso de avanzar a la fase eliminatoria del Apertura, el panorama se volverá todavía más intenso. Los playoffs se jugarían en cuestión de días, con octavos, cuartos y semifinales concentrados en menos de una semana. En medio de esa definición, el equipo también deberá afrontar otro duelo clave de Copa ante Cruzeiro.
El semestre podría cerrarse con una agenda al límite: la final del torneo local, si Boca logra llegar a esa instancia, y el último partido de la fase de grupos frente a Universidad Católica. Un cierre a todo o nada para un equipo que deberá sostener el rendimiento en dos frentes sin margen de error.








