El Gobierno en apuros: mientras el caso Adorni no se apaga, crece el escándalo de los "créditos VIP" del Banco Nación El Gobierno en apuros: mientras el caso Adorni no se apaga, crece el escándalo de los "créditos VIP" del Banco Nación
En lo que va de su gestión, el Gobierno nacional ya tuvo, al menos, cuatro asuntos de supuesta corrupción, de distinto tipo y color: Libra, Andis, Espert y Adorni. Como si fuera poco, en los últimos días, comenzó a circular un informe que revela que varios funcionarios libertarios accedieron a préstamos millonarios, a través del Banco Nación.
En el caso de Espert la cúpula no pareciera que tuviese nada que ver. Respecto a Andis surgen dudas por el famoso 3 %. En el caso Libra las sospechas son más fuertes porque rozan claramente al presidente, aunque le quede un largo trecho al caso. Lo de Adorni es distinto porque es un tema personal, pero el problema es la intimidad del funcionario y su estrechísima relación con los hermanos Milei.
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SI bien parece estar cada vez más "complicado", el jefe de gabinete no tiene pensado renunciar. Sin embargo, el desgaste en la imagen del Gobierno puede resultar más permanente porque 1) contradice el relato de la casta y la moral como política de Estado, 2) se da en un clima de mal humor con la situación socioeconómica, y 3) tarde o temprano se instalará la sensación de que varios funcionarios sospechados indica cierta torpeza / incapacidad / filtro para seleccionar los recursos humanos críticos.
En este contexto, el principal problema del presidente es el malestar en el humor social. Alguna nota va tomando: bajaron las tasas y los encajes bancarios, se relaja la política monetaria para que no haya tanta sequía en la calle, se anuncia un programa de créditos para pymes del Banco Nación, autoriza adelantos por coparticipación a las provincias porque se caen por octavo mes consecutivo, e YPF decidió congelar el precio de los combustibles por 45 días (varias de estas cuestiones las venimos advirtiendo desde hace tres semanas en esta columna, Talvi mediante).
Todo para que no se dispare los precios en un contexto internacional poco auspicioso.
Comentario aparte para otro lío fresquito que estalló por préstamos VIP del Nación a legisladores, funcionarios y hasta gente de la Justicia. Solo por citar un ejemplo, el diputado rosarino Bongiovanni embolsó el crédito dos meses después de saltar del Pro a La Libertad Avanza.
Tras ser señalado como otro de los "beneficiarios", la ministra Pettovello echó rápido a su jefe de gabinete Leandro Massaccesi por participar del privilegio y ardió Troya: puso en aprietos a otros que tenían que hacer lo mismo o mirar para otro lado.
A Milei no le quedó otra que intentar parar el desastre y sin imaginación acusó a los periodistas de mentir. Pero lo desmintió el mismo Massaccesi que admitió que había tomado el préstamo aunque aclaró que lo hizo cumpliendo todos los requisitos, de forma legal.
Sin embargo, los casos de supuesta corrupción continúan y dado que empiezan a rozar a la cúpula, hace falta que el poder político influya de alguna manera en los jueces encargados de los asuntos (iba a suceder tarde o temprano). Aquí volvió a meter la mano Karina, que le ganó la pulseada a Santiago Caputo, con el desembarco de Juan Mahiques, como ministro.
Otro problema para el Gobierno es que el planeta Comodoro Py no es homogéneo y se divide por tribus. Al respecto, el nuevo encargado del área está en puja con otra banda judicial en donde milita el ex futuro ministro de la Corte Suprema, Ariel Lijo.
Mucho lío para un país y un mundo convulsionado. Van pasando los días y el gobierno libertario sigue sin agenda de impacto en la opinión pública. Lo que viene en el Congreso por estos días no es muy conmovedor: ley de glaciares y pliegos de jueces.








