Por José Emilio Jozami Delibasich.
La salud mental del deportista y su protección La salud mental del deportista y su protección
La edad promedio del deportista en la competencia ha ido avanzando en los últimos tiempos. Según el deporte y en algunos como el más popular del mundo el puesto de portero o defensor suele extenderse más que el de delantero, no obstante ejemplos como el de Messi, Cristiano Ronaldo o el croata Luka Modric son grandes excepciones de contar con cuerpos privilegiados, además de haber llevado una vida disciplinada y tener una mente fuerte para luchar contra lesiones y adversidades.
Entre las ciencias que acompañan muy de cerca al deporte y a los deportistas además de nuestra ciencia jurídica, las más próximas son la medicina y la psicología.
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El psicólogo deportivo hoy es tan importante en un plantel como lo es el preparador físico y aun en deportes individuales como el tenis, el golf, o el atletismo, o tiro entre otros.
Trabajar la inseguridad, la indecisión, o las ansiedades ante las competencias como otros síntomas son parte del deportista profesional que atañe al seguimiento de un profesional de la salud mental especializado en psicología deportiva.
El reconocido psicólogo argentino, Dr Marcelo Roffe , con posgrados en España , actual psicólogo de la Selección Colombia de fútbol y anteriormente pasó por la selección argentina dirigida por Pekerman donde reunía a las grandes figuras del futbol argentino, sostiene y lo ha escrito en sus numerosos libros que la psicología en el deportista no solo se trabaja en el deportista profesional en actividad , sino muchas veces en proteger a los niños de sus propios progenitores quienes suelen ser muchas veces artífices de esos sentimientos encontrados de los futuros cracks en los distintos deportes. La presión ejercida por un padre a su hijo resulta muchas veces perjudicial para el futuro del niño que quiere desarrollar su actividad deportiva.
Los clubes deben atender esta situación sobre todo en los procesos de selección de talentos, donde lo más importante es saber que se esta tratando con seres humanos, personas que sienten y que cuyas frustraciones pueden llegar a ser caóticas en la vida de algunos jóvenes.
Es muy cierto que los entrenadores conocen de psicología, pero no al extremo que lo puede saber un especialista, lo mismo ocurre en la comparación de un gestor deportivo y un abogado o un masajista profesional al lado de un kinesiólogo por presentar algunos ejemplos.
Han sucedido dramas, hasta de lamentar pérdidas de adolescentes o juveniles, en inexplicables suicidios, que se sienten fracasados por no haber podido superar una prueba y ser desechados muchas veces sin una explicación o con la debida contención que es necesaria y parte de un plan que deben contar las instituciones deportivas.
Los niños, como los adolescentes son personas vulnerables, como las personas con discapacidad que también tienen su participación en el deporte y en muchas situaciones no son reconocidos como se merecen.
En los profesionales que actúan en las grandes ligas también sienten la necesidad de ese acompañamiento psicológico en situaciones de lesiones que los tendrá alejados de los campos de juego por un largo tiempo. Ese proceso debe estar siempre al lado del tratamiento de curación medico de dicha lesión.
Cuestiones de violencia moral muy a menudo hoy en los actos discriminatorios que se observan en los juegos requieren de un fortalecimiento espiritual y psicológico para no caer en la respuesta agresiva sobre su agresor y tener que ganarse una expulsión.
Finalmente, y a propósito de lo que mencionaba en el inicio de la nota el tema del retiro del deportista que como decía cada vez muchos atletas parecen extenderlo en el tiempo. Esta es otra situación que obliga a una preparación con trabajo profesional.
Muchos deportistas deben abandonar de golpe su carrera por una lesión que no les permite regresar o por una enfermedad o simplemente por el paso del tiempo que tirano nos muestra que ya no estamos para la práctica del alto rendimiento que exige el profesionalismo.
Es allí donde muchos al darse cuenta que los flashes de las cámaras ya no lo apuntan, o que no figura su nombre en los periódicos o ya no lo nombran en la radio y la televisión como en otros momentos de su vida, sienten una enorme tristeza de ya no ser lo que fueron. La depresión del exitoso también tiene su lado peligroso, si no hay una fortaleza psíquica o una compañía de la institución donde decidió retirarse.
Muchos clubes dejan pasar estas situaciones, como ocurre en varios países con los tristes jubilados o retirados.
Muchos encuentran salida en numerosas actividades que el deporte, siempre generoso, abre las puertas, tales como trabajar de periodistas, o entrenadores de inferiores, o captadores de talentos. Pero muchos otros que se hunden en una terrible soledad esperando que alguien los reconozca en algún momento y recordar su pasado glorioso.
Para estos casos que para nada son menores la psicología deportiva trabaja y soluciona muchas veces situaciones extremas de salud psíquica.
Una vez más es importante reconocer la tarea de las profesiones como esta o la medicina, o el derecho que acercan al deporte consejos y advertencias que las instituciones deberían prestarle mayor atención, para ser partes de un deporte más profesional.
*Abogado y Periodista Mediador Internacional. Master en Der. Deportivo por ISDE Madrid. Diplomado en D. Deportivo por la Universidad Austral. Mediador por IEMEDEP Madrid, Escuela Argentina de Negocios. Fundación Retoño. Universidad de Harvard y Yale en EEUU. Ex Juez Civil y Comercial. Profesor universitario. Conferencista. Mediador FIFA. Miembro de la Red Latam de DDHH.








