Luis Abel Guzmán, oriundo de Los Quiroga, se sentará mañana en el banquillo de acusados por el crimen perpetrado el 20 de marzo en Recoleta.
"Como a Jesucristo": el polémico pedido del peluquero santiagueño antes del juicio por el crimen de Recoleta "Como a Jesucristo": el polémico pedido del peluquero santiagueño antes del juicio por el crimen de Recoleta
Los tribunales porteños serán escenario mañana de un proceso judicial que tiene como protagonista a un santiagueño de 45 años: Luis Abel Guzmán. El hombre, que durante años trabajó en el exclusivo barrio de Recoleta, se sienta en el banquillo de los acusados por el homicidio de Germán Gabriel Medina, ocurrido el 20 de marzo de 2024 en la peluquería Verdini.
Sin embargo, lo que captó la atención pública en las últimas horas no fue solo el inicio del debate, sino la extravagante estrategia de su defensa. Los abogados del santiagueño, Claudio Severino y Ricardo Sanetti, presentaron un escrito ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°24 solicitando que se prohíba la entrada del periodismo a la sala de audiencias.
También te puede interesar:
Para fundamentar el pedido de un juicio a puertas cerradas, la defensa del peluquero apeló a una comparación religiosa que generó estupor:
"Es suficiente elevar la vista al crucifijo que preside vuestra Sala y recordar el escarnio que ya padeció nuestro señor Jesucristo cuando fue crucificado. De igual manera se ha comportado todo el periodismo", afirmaron los letrados.
Según los abogados de Guzmán, los medios han "anticipado condenas" contra su cliente, sometiéndolo a un juicio público previo al debate legal. La defensa sostiene que la presencia de cámaras afecta el "orden, moralidad y decoro" del proceso judicial.

El perfil del acusado
Guzmán, nacido en Los Quiroga, Santiago del Estero, se convirtió en uno de los prófugos más buscados de Argentina hace dos años. Tras dispararle a sangre fría a su compañero de trabajo frente a otros empleados, el santiagueño escapó por una ventana y permaneció oculto durante 70 días.
Finalmente, fue capturado por la Policía de la Ciudad en la localidad de Moreno, provincia de Buenos Aires, y desde entonces cumple prisión preventiva en el penal de Ezeiza.
Restricciones a la prensa
Pese al pedido de la defensa, fuentes judiciales indicaron que el tribunal permitiría a los medios captar imágenes únicamente en los momentos previos al inicio del debate. No obstante, existe una fuerte controversia sobre si se permitirá a los cronistas tomar nota de lo que suceda durante las declaraciones testimoniales, una medida que roza los límites de la libertad de prensa en casos de alto interés público.
El juicio busca determinar la responsabilidad del santiagueño en un crimen que quedó registrado íntegramente por las cámaras de seguridad del local, convirtiéndose en uno de los casos más impactantes de la crónica policial reciente.








