El capitán de Boca Juniors valoró la entrega de sus compañeros para celebrar ayer en el estadio Monumental. Además, habló de su lesión.
"Este grupo se está convirtiendo en un equipo de hombres" "Este grupo se está convirtiendo en un equipo de hombres"
El mediocampista y capitán de Boca, Leandro Paredes, expresó su alegría luego del triunfo 1-0 ante River en el Superclásico y destacó que "poco a poco, este grupo se está convirtiendo en un equipo de hombres".
Una vez finalizado el encuentro, en el que anotó el único gol gracias a una gran ejecución de penal en el final del primer tiempo, Paredes subrayó que "lo importante era ganar. Vinimos a esta cancha a ganar y lo hicimos de la mejor manera".
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En este sentido, reconoció que "sabíamos que íbamos a poder jugar poco", y le lanzó un palito al estado del campo de juego del Monumental: "La cancha no estaba de la mejor manera, pero se ganó".
Con respecto a su festejo en el gol, donde se llevó las manos a las orejas para hacer el Topo Gigio que popularizó Juan Román Riquelme y que también hizo Lionel Messi en el Mundial 2022, Paredes explicó que "me salió así. No fue pensado ni nada. Estoy feliz por este grupo que se lo merece e hizo un partido increíble. Por este camino vamos bien".
Por otra parte, aseguró que "somos conscientes de que podemos y debemos mejorar. Tenemos jugadores para hacerlo", y continuó: "En este proceso, creo que vamos de menor a mayor. Hoy hicimos un partido de un equipo de hombres". Por último, reveló que sintió una molestia en el isquio en el primer tiempo: "Aguanté lo más que pude".
Festejo con selfie
Los jugadores de Boca se reunieron en la mitad de la cancha del estadio Monumental para celebrar, con una serie de selfies, haber conseguido su segundo triunfo consecutivo en el Superclásico. Con Paredes a la cabeza y un celular que le acercaron desde el equipo de prensa, los integrantes del plantel pudieron mostrar toda su alegría y compartirla con los hinchas, antes de abandonar el campo de juego.
Además, los festejos incluyeron las típicas canciones que abundan en todos los clásicos del fútbol argentino, con el habitual pedido de "un minuto de silencio" y continuaron en el vestuario, con música y un ambiente de gran alegría, en el que banderas del "Xeneize" tapaban las paredes pintadas con el rojo y blanco tradicional de River.








