El presidente fue distinguido con un doctorado honoris causa en Tel Aviv, donde criticó a la prensa y vinculó su modelo económico con valores morales y religiosos.
Milei: "Gran parte del periodismo juega para las fuerzas del mal" Milei: "Gran parte del periodismo juega para las fuerzas del mal"
El presidente argentino Javier Milei recibió un doctorado honoris causa en la Universidad Bar-Ilan, en el marco de su visita oficial a Israel, donde encabezó una exposición con fuerte contenido político e ideológico y volvió a lanzar críticas contra el periodismo.
Ante un auditorio colmado que lo ovacionó, Milei ofreció una disertación en la que combinó economía, filosofía y religión. En ese contexto, destacó el rumbo de su gobierno: "En dos años hicimos más de 15.000 reformas estructurales", afirmó, al defender los cambios impulsados desde el inicio de su gestión.
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Entonces, amén de ponderar los valores judeocristianos, la filosofía griega y cristiana, el derecho natural, elogió su gestión de gobierno y, como es habitual, atacó el marxismo, el nacionalsocialismo y la justicia social pregonada por gobiernos anteriores al suyo, algo "profundamente injusto, que siempre deriva en el desastre". "En dos años hicimos más de 15.000 reformas estructurales", destacó el mandatario libertario, desatando aplausos en un auditorio de cerca de 700 personas, que, al principio del evento, lo recibió de pie, eufórico, agitando banderitas argentinas e israelíes.
Durante su exposición, también hizo referencia a su concepción del capitalismo y su vínculo con valores morales. "Hemos sido expulsados del paraíso (del capitalismo), pero si obramos acorde a las leyes, el paraíso va a venir a nosotros", sostuvo. Y agregó: "Cuando uno diseña políticas acordes a valores éticos y morales, uno diseña políticas justas y esas son eficientes".
El Presidente dedicó varios pasajes a cuestionar a corrientes ideológicas opuestas. "El programa del marxismo es satánico, opuesto al programa de dios", afirmó, y remarcó que "no hay un tercer camino", en defensa de su visión económica.
Uno de los momentos más resonantes del discurso fue cuando apuntó contra los medios de comunicación. "Gran parte del periodismo juega para las fuerzas del mal. En la charla con el queridísimo Bibi (Benjamin Netanyahu) hablamos de cómo debemos soportar calumnias e injurias del periodismo de manera violenta", señaló.
En esa misma línea, profundizó sus críticas: "Al que le toca estar arriba de la pirámide lo critican todos, no es un tema menor y es como en un partido de fútbol, en la cancha hay cánticos, pero los goles los mete Messi". Y concluyó: "El que está gobernando es el que está escribiendo la historia. Pasan a la historia los que hacen, no los que critican desde las mentiras".
El mandatario también compartió una reflexión personal vinculada a su acercamiento al judaísmo, a partir de su relación con el rabino Axel Wahnish. "Pedí sabiduría para distinguir bien del mal; coraje para elegir el bien y templanza para sostenerme en el camino del bien", relató, al recordar un episodio que, según contó, remite a los deseos del rey Salomón.








