Desde ACLISE señalan al atraso en aranceles por prestaciones y dificultades financieras de las obras sociales
Clínicas locales alertan: "equilibrio precario" del sistema privado de salud Clínicas locales alertan: "equilibrio precario" del sistema privado de salud
La situación de las clínicas y sanatorios en Santiago del Estero atraviesa un momento crítico, marcado por problemas estructurales de financiamiento que se arrastran desde hace años y que, según referentes del sector, vuelven a profundizarse en el actual contexto económico.
Así lo expresó el Presidente de la Asociación de Clínicas y Sanatorios de Santiago del Estero (ACLISE) CP Aldo Yunes, quien describió el presente del sistema como un "equilibrio precario" que pone en riesgo la sostenibilidad de los servicios de salud privados.
En ese marco, el conflicto en el sanatorio Alvear aparece como el caso más visible. La institución enfrenta un paro de sus trabajadores debido a atrasos salariales de varios meses, una situación que, según el CP Yunes, ya se preveía por las dificultades económicas que venía atravesando.
"Es un caso aislado en este momento, pero refleja problemas que existen en todo el sector", señaló el directivo, al tiempo que explicó que desde ACLISE se intentó asistir al sanatorio mediante anticipos de facturación, aunque esas medidas no lograron revertir la crisis interna.
Más allá de este episodio puntual, el CP Yunes remarcó que el conjunto de clínicas y sanatorios arrastra un "desfinanciamiento crónico", producto de factores que no han sido corregidos a lo largo del tiempo.
Entre ellos, mencionó el atraso en los aranceles que perciben por las prestaciones, la alta carga impositiva y las dificultades financieras de las obras sociales, principales pagadoras y formadoras de precios del sistema. "Son problemas históricos que siguen vigentes", sostuvo.
Uno de los aspectos más críticos del funcionamiento del sector es el desfasaje entre las fechas de prestación del servicio y el cobro. "Un sanatorio empieza a facturar hoy y recién cobrará entre los 60 y 90 dias. No hay otra actividad económica que funcione de esa manera", explicó.
Este esquema obliga a las instituciones a realizar fuertes inversiones tanto en recursos humanos como en equipamiento e insumos, sin contar con ingresos inmediatos que permitan sostener la operatoria.
Durante gran parte de 2025, la desaceleración de la inflación permitió a las clínicas "apalancar pasivos" y financiar sus compras con sus créditos a cobrar, lo que dio cierto margen de previsibilidad.
Sin embargo, ese alivio comenzó a diluirse en los últimos meses. "Estamos viendo que la baja de la inflación no se consolido y que, por el contrario, hubo un nuevo salto, lo que vuelve a complicar la situación", advirtió Yunes.
En cuanto al caso del sanatorio Alvear, el titular de ACLISE aclaró que se trata de una problemática interna sobre la cual la entidad no puede participar directamente. "No tenemos acceso a ese tipo de decisiones ni podemos intervenir por cuestiones estatutarias", indicó.
A nivel nacional, el panorama tampoco es alentador. Según el presidente de ACLISE, en distintas provincias comienzan a registrarse situaciones similares, con instituciones que enfrentan serias dificultades para sostener su funcionamiento.
Incluso en distritos muy importantes como Córdoba ya se observan señales de alerta en el sector, lo que evidencia que se trata de una problemática extendida. Uno de los riesgos más preocupantes es la reducción de la capacidad instalada. "La perdida de camas en el sector privado es un fenómeno de varias décadas que ningún gobierno pudo solucionar y ahora comienza a profundizarse", advirtió el directivo.
Este escenario tendría un impacto directo sobre el sistema público, que ya enfrenta altos niveles de demanda. "Menos camas en el sector privado implica más presión sobre los hospitales que de por sí ya están colapsados", explicó. Frente a este contexto, desde el sector reclaman medidas que permitan recomponer el financiamiento y garantizar la continuidad de los servicios.
Mientras tanto, la incertidumbre crece y las clínicas intentan sostenerse en un escenario cada vez más complejo, donde cualquier desequilibrio puede desencadenar nuevos conflictos.








