El letrado Iván Carlos Méndez fue hallado culpable de integrar una asociación ilícita que conectaba a presos de alto perfil con organizaciones criminales activas en Rosario.
Condenaron a 6 años a un abogado que operaba como nexo del narcotráfico desde las cárceles Condenaron a 6 años a un abogado que operaba como nexo del narcotráfico desde las cárceles
La Justicia federal de Rosario condenó a seis años de prisión al abogado Iván Carlos Méndez, tras comprobarse que cumplía un rol clave como intermediario entre detenidos de alto perfil y estructuras narcocriminales que continuaban operando desde distintos penales del país.
El fallo fue dictado por el juez Carlos Vera Barros, quien homologó un acuerdo abreviado presentado por el Ministerio Público Fiscal. Además de la pena de prisión, el tribunal dispuso una multa, la inhabilitación para ejercer la abogacía durante ocho años y la declaración de reincidencia.
También te puede interesar:
De acuerdo con la investigación, Méndez integraba una organización ilícita dedicada a sostener el funcionamiento de redes criminales, facilitando la comunicación entre internos y personas en libertad. Entre sus contactos figuraban nombres de peso dentro del mundo del delito, como Uriel Cantero, Martín Lanatta y Mario Roberto Segovia.
La causa fue impulsada por la fiscalía especializada en narcocriminalidad, que logró reconstruir el entramado a partir de escuchas telefónicas, registros de visitas y documentación secuestrada. Según los investigadores, el abogado utilizaba su condición profesional para ingresar a las cárceles y transmitir órdenes, coordinar operaciones y manejar información sensible sin levantar sospechas.
"El imputado garantizaba el contacto de los detenidos con el exterior, lo que permitía que las organizaciones siguieran activas", señalaron desde la acusación durante las audiencias.
Las pruebas también evidenciaron que Méndez cobraba por sus servicios, con montos que variaban según la complejidad de las gestiones. Su intervención incluía desde la transmisión de mensajes hasta la coordinación de operaciones vinculadas a bienes y movimientos económicos de los líderes criminales.
El expediente detalla además episodios concretos en los que participó, como la intermediación en operaciones inmobiliarias y la conexión entre distintos grupos delictivos. En ese esquema, actuaba como un engranaje clave para sostener la actividad de las bandas fuera de los penales.
La investigación culminó con un allanamiento realizado por la Policía Federal Argentina en su domicilio, donde se secuestraron drogas, dinero, elementos de fraccionamiento y piezas de armamento, lo que reforzó las sospechas sobre su participación en múltiples delitos.
Para la fiscalía, el perfil del condenado agrava el caso: Méndez contaba con antecedentes por narcotráfico y conocía en profundidad el sistema penitenciario, lo que le permitió aprovechar sus debilidades para operar durante meses.








