Autoridades norteamericanas aseguran que la medida impacta de lleno en la economía iraní, mientras Donald Trump defendió la estrategia y endureció su postura.
EE.UU. afirma que el bloqueo a Irán ya genera pérdidas millonarias y refuerza la presión EE.UU. afirma que el bloqueo a Irán ya genera pérdidas millonarias y refuerza la presión
El gobierno de Estados Unidos aseguró que el bloqueo naval sobre los puertos iraníes ya provocó un fuerte impacto económico, con pérdidas estimadas en miles de millones de dólares para Teherán, en medio de una creciente tensión en la región del Golfo Pérsico.
El almirante Brad Cooper, jefe del Comando Central (CENTCOM), destacó la efectividad de las operaciones militares y subrayó el alcance de la medida: "El bloqueo es altamente efectivo y las fuerzas mantienen su firme compromiso con su cumplimiento total". Además, remarcó que la ofensiva logró frenar el comercio marítimo iraní en un tiempo récord.
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Desde la Casa Blanca, el presidente Donald Trump respaldó la estrategia y aseguró que está golpeando con fuerza a la economía del país asiático. "Es más efectivo que los bombardeos", afirmó en declaraciones recientes, donde también sostuvo que la presión continuará.
En un tono aún más duro, el mandatario graficó el impacto de la medida sobre Irán: "Se están asfixiando como un cerdo relleno", dijo, y advirtió que "la situación va a empeorar para ellos".
Trump también dejó en claro que el bloqueo está atado a las negociaciones nucleares: "Nunca habrá un acuerdo a menos que acepten no tener armas nucleares", sostuvo, al tiempo que rechazó propuestas previas de Teherán para aliviar las restricciones sin abordar ese punto central.
El bloqueo, iniciado en abril en el marco de la crisis en el estrecho de Ormuz, busca impedir la salida de petróleo iraní, principal fuente de ingresos del país. Según estimaciones oficiales estadounidenses, la medida estaría generando pérdidas diarias millonarias y afectando seriamente la capacidad operativa del régimen.
En paralelo, continúan los contactos indirectos entre Washington y Teherán, aunque sin avances concretos. Mientras tanto, la Casa Blanca insiste en sostener la presión económica como principal herramienta para forzar un acuerdo.
En ese escenario, el bloqueo naval se consolida como uno de los ejes centrales de la estrategia estadounidense, en un conflicto que sigue escalando y mantiene en vilo a los mercados energéticos y a la estabilidad internacional.








