El juzgado es oriundo de Los Quiroga, pero por razones laborales se domicilia en Buenos Aires.
Condena al santiagueño Guzmán: tribunal descartó alevosía y la premeditación en el crimen al estilista Condena al santiagueño Guzmán: tribunal descartó alevosía y la premeditación en el crimen al estilista
El Tribunal Oral en lo Criminal N° 24 de la Ciudad de Buenos Aires condenó a 20 años de prisión al estilista santiagueño Luis Abel Guzmán por el homicidio de su compañero de trabajo, Germán Medina, ocurrido en el interior de la peluquería Verdini.
El fallo, firmado por los jueces Javier Esteban de la Fuente, Maximiliano Dialeva Balmaceda y Marcelo Roberto Alvero, descartó los agravantes de alevosía y premeditación solicitados por la fiscalía y la querella, lo que evitó la imposición de la pena de prisión perpetua. Asi lo remarcaron en los fundamentos del fallo que se conoció en las últimas horas. EL LIBERAL accedió a esta documentación judicial que ya fue entregada a los fiscales y querellantes de este juicio.
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Sin planificación
Uno de los puntos centrales del fallo fue la interpretación sobre la dinámica del hecho.
Para el tribunal, no existieron elementos suficientes que permitieran sostener que Guzmán actuó con un plan criminal premeditado ni con alevosía, es decir, aprovechándose de una situación de indefensión de la víctima.
En ese sentido, los magistrados consideraron que el episodio se desencadenó en el marco de una discusión dentro del ámbito laboral, en la que el acusado habría reaccionado de manera impulsiva tras una fuerte alteración emocional.
Esa reconstrucción fue clave para descartar la figura más gravosa que habían impulsado tanto la fiscalía como la querella.
La decisión judicial enfatiza que, si bien el resultado fue de extrema gravedad, la conducta no se encuadró en un esquema planificado con antelación, sino en un estallido violento ocurrido en el mismo lugar de los hechos.
Atenuante
Otro aspecto relevante en la resolución fue la valoración de la confesión del imputado durante el debate oral. Guzmán admitió haber sido el autor del disparo que provocó la muerte de Medina y describió su estado emocional en el momento del hecho.
"Me cegué y me enojé, no controlé ni mi ansiedad ni mi bronca. Agarré el arma y disparé, no medí las consecuencias", declaró ante el tribunal.
Para los jueces, este reconocimiento de responsabilidad constituyó un elemento a considerar en la determinación de la pena, aunque no alcanzó para modificar la calificación legal principal. La confesión fue interpretada como una admisión directa de los hechos, lo que permitió cerrar puntos centrales de la reconstrucción del caso, pero también fue ponderada dentro del análisis de la conducta posterior al crimen.
Además del homicidio, el tribunal dio por acreditado que, en los momentos previos al disparo, Guzmán habría mantenido bajo amenazas a las personas presentes en la peluquería Verdini, impidiendo su libre movimiento. Esa conducta fue considerada constitutiva de privación ilegítima de la libertad y amenazas, en concurso con el homicidio.
Este tramo de la sentencia refuerza la idea de un contexto de violencia previa al desenlace fatal, aunque sin alcanzar según la interpretación judicial el nivel de organización o planificación requerido para los agravantes más severos reclamados por la acusación.
Tanto la fiscalía como la querella habían solicitado la pena de prisión perpetua, al sostener que el crimen se había cometido con alevosía y una clara intención previa de matar. Bajo esa perspectiva, el hecho debía ser encuadrado como homicidio agravado, lo que implicaba una sanción más alta.
Sin embargo, tras conocerse el veredicto, ambas partes adelantaron que apelarán la decisión del tribunal. Su objetivo será revertir la calificación legal y lograr una revisión que permita agravar la pena, eventualmente hasta la prisión perpetua o una condena cercana a los 30 años.
Crimen en la peluquería Verdini: el fallo que evitó la perpetua y abrió una nueva batalla judicial
La condena a 20 años de prisión contra el estilista santiagueño Luis Abel Guzmán por el crimen de Germán Medina marcó un punto de inflexión en uno de los casos judiciales que mayor repercusión generó en los últimos meses en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Sin embargo, lejos de cerrar el expediente, la sentencia dictada por el Tribunal Oral en lo Criminal N° 24 abrió ahora una nueva etapa judicial centrada en una discusión clave: determinar si el homicidio fue producto de un impulso violento o si existió una acción premeditada que ameritaba una condena a prisión perpetua.
El fallo, firmado por los jueces Javier Esteban de la Fuente, Maximiliano Dialeva Balmaceda y Marcelo Roberto Alvero, descartó los agravantes de alevosía y planificación criminal reclamados tanto por la fiscalía como por la querella, que durante el juicio habían solicitado la pena máxima prevista en el Código Penal.
En cambio, el tribunal resolvió condenar a Guzmán por el delito de homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego, en concurso ideal con privación ilegítima de la libertad y amenazas, fijando una pena de 20 años de cárcel.
Querella y fiscalía adelantaron -en las últimas horas- que apelarán la pena impuesta en los próximos días, precisaron las fuentes consultadas.








