Para el MPF, la víctima y el principal sospechoso, Sergio Daniel Ceballos, mantenían un vínculo amoroso clandestino. Los celos habrían sido el móvil del homicidio
El crimen "pasional" por una relación clandestina entre dos hombres comenzó a ventilarse en juicio El crimen "pasional" por una relación clandestina entre dos hombres comenzó a ventilarse en juicio
El juicio por el sangriento crimen de Hugo Nazareno Cruz comenzó ayer y durante el primer día de debate la fiscalía ventiló una compleja y escandalosa trama: el asesinato habría sido cometido en el marco de una relación amorosa clandestina entre la víctima y el acusado, Sergio Daniel Ceballos, vínculo en el que además está implicado un policía.
El debate oral por el asesinato perpetrado en una plaza de Beltrán, el 2 septiembre del 2022, dio inicio ante un Tribunal conformado por las doctoras Sara Harón y Graciela Viaña y el Dr. Fernando Viaña.
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Cruz, de 19 años, se encontraba con un grupo de amigos cuando recibió un mensaje de texto en su teléfono celular. Tras ello, el joven se retiró del lugar y minutos después fue hallado sin vida en cercanías de las vías férreas, con heridas de arma de fuego.
En la primera jornada, la Dra. María Alejandra Holgado y José Alberto Piña fiscales intervinientes en la investigación dejaron entrever que según la teoría del Ministerio Público Fiscal, detrás del homicidio existía un vínculo sentimental oculto que terminó desencadenando el violento desenlace.
De acuerdo con la investigación del MPF, tanto la víctima como el imputado mantenían públicamente una relación de amistad, aunque en privado eran pareja y sostenían encuentros íntimos desde hacía tiempo. Los investigadores aseguran que ambos ocultaban cuidadosamente esa relación frente a familiares y amigos, ya que nunca habían reconocido abiertamente su vínculo sentimental.
La causa también reveló la participación indirecta de un efectivo policial que aparece mencionado como una figura importante dentro del entramado. Según la hipótesis fiscal, el arma utilizada para matar a Cruz pertenecía a ese uniformado. Éste aparentemente también mantenía relaciones íntimas con el supuesto homicida y con un tercero que es quien se había apoderado del arma.
La investigación sostiene que el arma reglamentaria fue sustraída por un tercero vinculado sexualmente al policía quien tenía acceso a ella debido a la confianza y cercanía que mantenía. Luego se la habría entregado a Ceballos. Con esa arma se concretó el asesinato.
Para los fiscales, el móvil del crimen fue estrictamente pasional. La acusación entiende que el homicida actuó motivado por los celos y por conflictos derivados de la relación sentimental clandestina que mantenía con la víctima. En ese contexto, consideran que el trasfondo del caso está atravesado por secretos, relaciones ocultas y tensiones emocionales que nunca habían salido a la luz.

Uno de los aspectos más relevantes de la investigación surgió a partir del análisis de los teléfonos celulares secuestrados durante los allanamientos. De acuerdo con fuentes judiciales, en esos dispositivos se encontraron conversaciones, fotografías y mensajes que demostrarían que víctima y acusado mantenían una relación íntima estable y frecuente.
A ello se sumaron testimonios de amigos y allegados que describieron una relación "extraña" entre ambos hombres. Algunos declararon que el acusado vivía en la casa de la víctima y que compartían estados de WhatsApp juntos de manera permanente, aunque nunca los habían visto demostrarse afecto en público ni blanquear la relación ante el entorno.
La fiscalía sostiene que justamente ese ocultamiento permanente dificultó reconstruir inicialmente el verdadero vínculo entre ambos. Según trascendió, la víctima era bisexual, mientras que el acusado sería homosexual, situación que habría contribuido a que manejaran su intimidad con absoluto hermetismo dentro de un ambiente que los investigadores describen como "turbio".

Con todas las evidencias recolectadas, el MPF buscará durante el debate oral que Ceballos sea condenado por "homicidio triplemente calificado": por el uso de arma de fuego, por alevosía y por el vínculo. Para la acusación, demostrar que existía una relación sentimental entre víctima y victimario será clave para sostener uno de los agravantes más severos contempladas en el expediente.
Además de la acusación principal por homicidio agravado, Ceballos enfrenta cargos por encubrimiento en perjuicio de la Administración de Justicia y tenencia ilegítima de arma de fuego de guerra en perjuicio de la seguridad pública, todo en concurso real de delitos.
El oscuro trasfondo del policía dueño del arma homicida
La investigación por el crimen de Cruz también derivó en un expediente paralelo que tuvo como protagonista al policía propietario del arma utilizada en el homicidio. En aquel momento, el uniformado quedó bajo investigación luego de que los pesquisas detectaran una serie de situaciones irregulares vinculadas a presuntos hechos de corrupción y delitos sexuales.
Todo comenzó cuando la Justicia ordenó el secuestro de su teléfono celular en el marco de la causa principal por el homicidio. Según trascendió, el policía nunca logró explicar convincentemente cómo desapareció el arma reglamentaria ni quién se la había sustraído. Esa situación despertó sospechas entre los investigadores, quienes profundizaron las pericias sobre sus dispositivos electrónicos.
Durante el análisis del contenido extraído del celular, los peritos encontraron videos, fotografías y conversaciones comprometedoras que evidenciaban relaciones sexuales con menores de edad. A partir de ese hallazgo se abrió una nueva investigación penal que rápidamente tomó gran dimensión debido a la gravedad del material secuestrado.
Con el avance de las medidas judiciales, la causa terminó incorporando acusaciones vinculadas a corrupción y abusos sexuales. Los investigadores sostuvieron que existían pruebas contundentes sobre conductas ilícitas reiteradas, situación que agravó seriamente la situación procesal del uniformado.
Finalmente, tras el desarrollo del proceso judicial correspondiente, el ex policía fue condenado por distintos delitos vinculados a esos hechos. Su nombre volvió ahora a quedar ligado al juicio por el crimen de Cruz debido a que el arma utilizada en el asesinato le pertenecía originalmente y porque el expediente principal permitió destapar el resto de las maniobras delictivas que terminaron llevándolo a prisión.








