Se trata de Eduardo Murias (63). Un pasajero alertó que le tomaba fotos. En el celular hallaron mensajes comprometedores
"Esto va más allá de racismo". Santiagueño preso en Brasil: fotografió a niño y habló de esclavizarlo "Esto va más allá de racismo". Santiagueño preso en Brasil: fotografió a niño y habló de esclavizarlo
La Justicia de Brasil dictó prisión preventiva para un arquitecto santiagueño, acusado de realizar comentarios racistas sobre el color de piel de un niño de 7 años, y sugerir que podría "llevarlo como esclavo" a Santiago del Estero.
El acusado es Eduardo Ignacio Murias, de 63 años, quien fue descubierto cuando le sacaba fotos al menor sentado frente a él, en un viaje de tren turístico en Minas Gerais, enviarlas a otra persona (en Santiago del Estero) por WhatsApp junto con mensajes racistas.
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En los chats, el santiagueño también hacía referencias a "tomar una esclava" para el cuidado de las nietas de su interlocutora.

El caso ocurrió el fin de semana en el estado de Minas Gerais. La situación fue advertida por otros pasajeros que viajaban en el mismo vagón y terminó con la intervención de la Policía Militar.
El incidente se registró a bordo del tren turístico María Fumaça, que une las ciudades de São João del-Rei y Tiradentes, en Minas Gerais. Según la madre del menor al medio brasileño G1, el viaje había sido organizado tres meses antes para celebrar su cumpleaños y representaba la primera salida de la familia fuera del estado de Río de Janeiro.
La mujer viajaba junto a su hijo, familiares y allegados. De pronto, un pasajero sentado detrás del acusado le advirtió que el hombre, ubicado frente a ellos, tomaba fotografías del niño de manera insistente.
Escándalo
Cuando la mujer decidió confrontarlo, el sospechoso negó haber captado las imágenes y se resistió inicialmente a mostrar su teléfono celular. Sin embargo, ante la insistencia de los presentes, terminó entregándolo o le habría sido retirado por los ofuscados pasajeros.
Al analizar el dispositivo, la madre halló fotografías y videos de su hijo enviados a través de conversaciones de WhatsApp.
En esos intercambios el hombre realizaba comentarios en español sobre el color de piel del menor y llegaba a sugerir que podría "llevarlo como esclavo". También hacía referencias a la posibilidad de "tomar una esclava" para el cuidado de las nietas de una interlocutora.
La mujer aseguró además que, al inspeccionar el teléfono, hallaron otras evidencias que ahora forman parte de la investigación. Tras conocerse el contenido de los mensajes, pasajeros y personal de seguridad del tren retuvieron al hombre en uno de los compartimentos hasta llegar a la siguiente estación.
Allí intervino la Policía Militar, que lo trasladó a la Tercera Comisaría Regional de São João del-Rei para la realización de las actuaciones correspondientes.
La empresa VLI, encargada de la operación del servicio ferroviario, condenó lo ocurrido y expresó su disposición para colaborar con las autoridades judiciales.
De mal en peor
Asimismo, la mujer habló ayer con el medio G1 y acusó al argentino de no ser simplemente una persona racista, sino de formar parte de una red vinculada a la trata infantil.
"Vamos a llegar hasta el final, porque estas cosas no pueden suceder. Es racismo, pero creo que va mucho más allá de eso: creo que podría estar vinculado al tráfico de menores", consideró y añadió: "Revisamos su celular y encontramos otras pruebas. Su mochila contenía una gran cantidad de dinero: dólares, pesos, reales".
"Cuando sucedió, mi instinto maternal se activó. Algunas personas me sujetaron diciendo que no querían que perdiera los estribos", aseguró agobiada al medio local.
Según la madre, el niño de siete años comprendió lo que sucedió y se encuentra "muy afectado". "Mi hijo está muy asustado. Se siente avergonzado por la situación, está callado; no se encuentra bien. Lo veo acorralado, presionado, con una mirada triste. Tenemos que ser fuertes y mantendremos la denuncia hasta el final", enfatizó la mujer.
Abogados con un hábeas corpus: "Está viviendo una realidad que nunca imaginó"
El santiagueño es representado por los abogados Ciro Chagas y Pedro Mourao, quienes revelaron anoche que presentaron un recurso de habeas corpus. "Acudimos ante el Tribunal de Justicia de Minas Gerais, con pedido de libertad", señalaron a EL LIBERAL.

La defensa sostiene que la prisión preventiva no se justifica en el caso concreto. En Brasil, la prisión antes de una condena definitiva es una medida excepcional y no puede ser mantenida como respuesta a la repercusión pública del caso. "La opinión pública no puede sustituir los criterios jurídicos estrictos exigidos por la Ley", detallaron.
"En el hábeas corpus planteamos tres puntos centrales: la discusión sobre la validez de la prueba extraída del teléfono celular, la adecuada tipificación penal de la conducta y la ausencia de riesgo procesal concreto que justifique la prisión", ahondaron.
Consultados sobre el lugar de detención, señalaron: "En la prisión cerca de São João del Rei, a 3 horas de Belo Horizonte"... "Está tranquilo, confiado en que todo será debidamente aclarado"... "Pero está viviendo una realidad que nunca imaginó".
"Es moreno, pero muy guapo"
En uno de los mensajes, el arquitecto santiagueño escribió: "Está sentado a mi lado en el tren. Es moreno, pero muy guapo. Podría tenerlo como esclavo".
Luego agregó: "Estoy pensando en traer un esclavo; aquí hay muchos". Y remató: "Puedo traer un esclavo para que cuide de tus nietas".
Personal de seguridad de VLI la empresa responsable del servicio ferroviario y otros pasajeros ayudaron a retener al sospechoso hasta la llegada de la Policía Militar, que le secuestró el teléfono. Medios locales aseguraron que el oficial que labró el acta sostuvo que el argentino dijo que "no era racista, que solo era una broma".
Después, lo esposaron y condujeron a un organismo policial.
Entorno, futuros testigos
La Justicia de Minas Gerais dictó la prisión preventiva para Eduardo Ignacio Murias, durante una audiencia de custodia, en la que el tribunal resolvió convertir la detención en flagrancia en una preventiva.

Murias tomó fotos y videos de un niño dentro del tren María Fumaça y las compartió en conversaciones telefónicas junto a frases discriminatorias. Ahora, nadie descarta que sean citados como testigos él, la o los receptores de los mensajes.
No se aceptan fianzas
En Brasil el racismo es un delito grave y no se acepta pagar fianza. El Código Penal brasileño contempla en su artículo 140 la figura de la injuria racial, definida como la ofensa al honor de una persona mediante referencias a su raza, color, etnia, religión u origen. Antes, este delito se diferenciaba del racismo por estar dirigido a una persona y no a un grupo.
Cambios
Sin embargo, en 2023, se sancionó una ley que equiparó la injuria racial con el delito de racismo. La injuria pasó a ser imprescriptible y no excarcelable y sus penas se elevaron de dos a cinco años de prisión. Como sea, los especialistas adelantaron que mínimo el santiagueño permanecería detenido tres meses.








