Washington lanzó una nueva ofensiva contra posiciones iraníes y aseguró que busca frenar las amenazas contra la navegación internacional. Donald Trump afirmó que no quiere retomar las negociaciones, mientras Teherán denunció una violación del acuerdo de tregua.
EE.UU. lanzó nuevos ataques contra Irán y crece la tensión en el estrecho de Ormuz EE.UU. lanzó nuevos ataques contra Irán y crece la tensión en el estrecho de Ormuz
La tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a crecer luego de que las fuerzas estadounidenses realizaran una nueva oleada de ataques contra territorio iraní, en una escalada que amenaza con poner fin al alto el fuego alcanzado semanas atrás entre ambos países.
Según informó el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), la operación tuvo como objetivo "degradar aún más" la capacidad de Irán para afectar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica para el comercio mundial y especialmente para el transporte de energía.
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Desde Washington justificaron la ofensiva al señalar que Irán debe responder por los recientes ataques contra embarcaciones comerciales en la zona. "Estados Unidos responsabiliza a Irán por la reciente agresión injustificada contra buques comerciales y tripulaciones civiles que navegaban libremente por una vía marítima internacional de importancia vital", indicó el CENTCOM en un comunicado difundido en redes sociales.
La nueva acción militar ocurrió luego de que el presidente estadounidense Donald Trump considerara que los ataques atribuidos a Teherán contra barcos en el estrecho de Ormuz marcaron el fin de la tregua. Durante una intervención ante la OTAN, el mandatario fue contundente sobre su postura frente al gobierno iraní.
"Para mí se ha acabado. No quiero negociar con ellos, porque son basura. Son gente enferma, dirigida por gente enferma, mala, violenta. Si tuvieran un arma nuclear, la usarían", afirmó Trump.
La ofensiva estadounidense habría alcanzado objetivos militares e instalaciones portuarias en el sur de Irán, además de la isla de Kharg, una zona clave por su importancia petrolera. En ataques anteriores, según reportes difundidos por Washington, murieron al menos ocho militares iraníes y un integrante de la Guardia Revolucionaria.
Desde Teherán rechazaron las acciones y acusaron a Estados Unidos de romper el acuerdo de alto el fuego firmado el pasado 17 de junio. El gobierno iraní calificó los bombardeos como una "violación clara" del pacto y advirtió que responderá ante cualquier nueva agresión.
Medios estatales iraníes informaron sobre explosiones en distintos puntos del sur del país, incluyendo la ciudad portuaria de Bandar Abbas y la localidad costera de Sirik, ambas ubicadas en las cercanías del estrecho de Ormuz.
Horas después de los ataques, la Guardia Revolucionaria iraní afirmó haber lanzado una respuesta contra bases estadounidenses ubicadas en países del Golfo Pérsico. Según la agencia estatal IRNA, las fuerzas iraníes utilizaron misiles y drones en una serie de 85 ataques contra instalaciones norteamericanas.








