En Casa Rosada aseguran que la misa "no generó nada" puertas adentro y remarcan como positivo el cierre en el que el arzobispo citó a Messi. Buscan evitar una nueva escalada con la Iglesia después del acto por el 9 de Julio.
El Gobierno decidió no responderle a García Cuerva tras el Tedeum para evitar un nuevo conflicto con la Iglesia El Gobierno decidió no responderle a García Cuerva tras el Tedeum para evitar un nuevo conflicto con la Iglesia
El arzobispo encabezó la ceremonia religiosa en la Catedral Metropolitana frente al Presidente, sus ministros y dirigentes del oficialismo. Durante la homilía, pidió apartarse del "camino de la intolerancia", de "los enfrentamientos constantes" y de "la crueldad hacia los más débiles", además de advertir sobre quienes se esconden en "cuevas de corrupción" y hacen que "los pobres sean cada vez más pobres".
La lectura oficial es que García Cuerva hizo una crítica general a la dirigencia y no una acusación específica contra el oficialismo en medio del caso que derivó en la salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete.
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En Nación decidieron despegarse de la reacción de la diputada libertaria Lilia Lemoine, que tildó al arzobispo de "peronista" y calificó sus discursos como "hipócritas y aburridos". En despachos oficiales aseguran que esos dichos "corren por su cuenta" y que no forman parte de una respuesta institucional.
La decisión de no contestar marca una diferencia con otros momentos de tensión entre Milei y García Cuerva. Después del Tedeum del 25 de Mayo, el Presidente sí habló públicamente sobre la homilía del arzobispo, aunque evitó una confrontación directa: dijo que no se sintió atacado, que le parecía una opinión válida y que abría un diálogo, pero consideró "exagerado" hablar de "terrorismo en las redes".
En el Gobierno quieren evitar que el Tedeum se transforme en un nuevo frente de conflicto después de la foto de Milei con gobernadores en Tucumán, la primera reunión ampliada de Gabinete con Diego Santilli como jefe de ministros y el intento de reordenar la agenda legislativa para el segundo semestre.
El vocero Adrián Ravier ya había reforzado esa línea al destacar la foto del Presidente con gobernadores aliados en la Casa Histórica. En su mensaje público, pidió "dejar atrás las divisiones estériles" y sostuvo que Nación y provincias deben trabajar juntas para consolidar el rumbo del Gobierno.
El Presidente viene intentando preservar el vínculo con la Iglesia mientras espera una eventual visita del papa León XIV a la Argentina. Por eso, en despachos oficiales sostienen que no hay interés en abrir una disputa pública con el arzobispo porteño por una homilía que consideran dentro de los márgenes habituales de una fecha patria.
La homilía, de todos modos, tocó temas sensibles para la administración libertaria. García Cuerva habló de discapacidad, jubilados, desocupados, jóvenes afectados por el narcotráfico y sectores vulnerables, en momentos en que el Gobierno evalúa incluir cambios a las leyes de Discapacidad y Financiamiento Universitario dentro del Presupuesto 2027 para reducir su impacto fiscal.
La Casa Rosada buscará dejar el episodio en el plano institucional del Tedeum y mantener el foco en la reunión de Gabinete, la reforma del Banco Central, la negociación con gobernadores y la agenda legislativa. "Fue una homilía normal", como forma de cerrar el tema sin escalar la tensión.








