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El fenómeno de los estigmas, los milagros, la bilocación y el Ángel de la Guarda

- 08:51 Santiago

Sin duda alguna lo que hizo más famoso al padre Pío fue el fenómeno de los estigmas, llamados pasionarios (por ser semejantes a los de Jesucristo en su Pasión): heridas en manos, pies, costado y hombro, dolorosas aunque invisibles entre 1911 y 1918, y luego visibles durante 50 años, desde septiembre de 1918 hasta septiembre de 1968.

Su sangre tenía al parecer perfume de flores, aroma asociado a la santidad. La noticia de que el padre Pío tenía los estigmas se extendió rápidamente. Muy pronto miles de personas acudían a San Giovanni Rotondo para verlo, besarle las manos, confesarse con él y asistir a sus misas. Se trató del primer sacerdote estigmatizado.

Los milagros

Es muy difícil establecer una definición para la palabra “milagro”. Los milagros son considerados expresiones de lo sobrenatural. También nosotros podemos decir que un milagro es un fenómeno que ocurre distinto de las leyes naturales y obedecen a una fuerza más avanzada: ¡la voluntad de Dios!


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Toda la vida del Padre Pío estaba llena de milagros, pero nosotros tenemos que prestar atención a la naturaleza del milagro que siempre es divino. De esta manera, el Padre Pío siempre convidó a las personas a darle gracias a Dios, verdadero autor de todo milagro.

Un milagro que se ha atribuido como el primero del Padre Pío ocurrió en 1908. En ese momento él vivía en el convento de Montefusco. Un día en que él fue al bosque a coleccionar los alazanes en una bolsa; él quiso enviársela en Pietrelcina a su tía Daría. Ella siempre había sido muy afectuosa con él. La mujer recibió y comió los alazanes y guardó la bolsa de recuerdo. Tía Daría días después, estaba buscando algo en un cajón dónde su marido normalmente tenía polvo. Era de noche, y ella se alumbraba con una vela, cuando de repente; el cajón se incendió. Tía Daría fue alcanzada por el fuego. En un instante, ella agarró la bolsa que contuvo los alazanes del padre Pío y se la puso en la cara. Inmediatamente, su dolor desapareció y ninguna herida o marca de la quemadura permanecían en su cara.

Otro milagro. En la crónica del convento, en la fecha del 23 de octubre de 1953, se puede leer esta anotación.

“Esta mañana la Señorita Amelia Z., ciega nata, de 27 años, ha venido desde la provincia de Vicenza y ha recibido la vista. Después de su confesión ella le ha preguntado al Padre Pío por su vista. El Padre le ha contestado: ‘Ten fe y ruega mucho’. En el mismo instante la joven chica vio al Padre Pío: el rostro, la mano que bendijo, los medios guantes que escondieron los estigmas. La vista ha ido rápidamente aumentando, hasta que la joven ya vio bien de cerca. Le dijeron al Padre Pío acerca del milagro y él dijo: ‘Demos gracias a Dios’”.

Luego la joven los preguntó al padre Pío si tendría la vista completa y contestó: “Poco a poco vendrá todo”. Respecto de la bilocación, puede ser definida como la presencia simultánea de una persona en dos lugares diferentes. Numerosos testimonios unidos a la tradición religiosa cristiana cuentan varios sucesos de bilocación atribuidos al Padre Pío.

Un dato sorprendente: San Pío de Pietrelcina tenía una relación muy cercana con su Ángel de la Guarda, de tal manera que su madre llegó a decir que él pensaba que todo el mundo podía verlo. También podía hablar con otros ángeles de la guarda, de manera que a través de ellos podía interceder a favor de otras personas.


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