La gratificante tarea de moldear el futuro
Los docentes dejan sus huellas por donde andan. Pero en ellos también dejan marcas cada escuela, cada alumno, y cada colega con el que se comparte la vida mientras se pone en práctica la loable tarea de educar.
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Docentes que entregan su tiempo; que rescinden momentos con la familia; que a diario, con sus guardapolvos blancos, se convierten además en padres, enfermeros y psicólogos; y que viven su vida moldeando a los instrumentos del futuro; merecen ser reconocidos eternamente en esta sociedad, que muchas veces los vapulea, tal vez sin darse cuenta.
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El próximo 11 de septiembre se recordará el Día del Maestro y EL LIBERAL quiso homenajearlos a través de estas historias, que representan en gran parte la realidad del docente santiagueño (de cualquier época).
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