Su papel en "La Tregua" lo marcó a fuego Su papel en "La Tregua" lo marcó a fuego
En los ‘70, Oscar Martínez se puso al hombro un personaje en la película "La Tregua" que dio que hablar y lo colocó en un lugar de alta exposición.
¿Aquel papel de Jaime, el hijo que se confesaba gay a su padre, el personaje central de "La Tregua", fue clave para aquel momento...
Hasta entonces la homosexualidad se tomaba sólo de manera satírica, una caricatura o una burla. "La Tregua" fue la primera película en la que ese tema se tomó con actitud, con seriedad y con respeto.
Un antes y un después...
Todavía al día de hoy me paran por la calle para hablar de esa película, gente que se sintió dignificada por ese personaje.
Tan trascendente que su director, Sergio Renán, contaba que en aquel entonces quisieron prohibir el filme por ese personaje...
En esa época incluso había quienes me seguían cuadras emocionados por la gratitud que le tenían. Mucho tiempo después en "La Patota", versión de Santiago Mitre de 2015, se habló del aborto cuando en la de Daniel Tinayre de 1960, esa palabra estaba prohibida. Por suerte hay cosas que cambiaron para mejor.
¿Qué otras cosas cambiaron en el cine en todos estos años?
Hoy por suerte la digitalización del cine ha permitido a mucha gente joven poder acceder y realizar sus películas con más frecuencia, cuando en otras épocas a los 40 ó 50 años recién se hacía la segunda, con menos riesgo y podría decidirse más fácilmente.
Te gusta cómo el cine capta las expresiones...
El cine tiene eso por la condición de su lenguaje, por la cercanía de la cámara la más mínima expresión imperceptible de los sentimientos la cámara lo capta, si estás involucrado en lo que estás haciendo, si estás pensando, la cámara lo registra. Estoy enamorado.de ese minimalismo que tiene cine.








