Quimilí festeja las Bodas de Plata de la parroquia San Pedro y San Pablo Quimilí festeja las Bodas de Plata de la parroquia San Pedro y San Pablo
A pocos días del festejo de otra fecha magna en el contexto fundacional de la denominada “Capital de la Ganadería Santiagueña”, con 109 años de vida, la comunidad quimilense se apresta a vivir esta celebración que es coincidente con la fiesta patronal.
Ha pasado un cuarto de siglo desde el día en posaran sus plantas sobre esta ciudad dos sacerdotes oriundos de Polonia, recién arribados a la Diócesis de Añatuya por gestión del entonces obispo, monseñor Jorge Gottau. Eran ellos los padres Estanislao Bracha y Eugenio Milewicz, quienes bajaron del avión en pleno enero vestidos aún con los densos ropajes propios del este europeo, en las antípodas del clima caluroso de nuestro verano.
Quimilí despertaba del letargo producido por el mutis de aquel ferrocarril que le diera origen y que escindiera en dos el trazado urbano con los rieles que hicieron que en el lenguaje coloquial pueblerino los habitantes estuvieran divididos, según de donde se mirara, en “los de este o del otro lado de la vía”.
Por aquel entonces la región comenzaba su despegue en brazos de la incipiente producción agrícola-ganadera que la llevaría en poco tiempo a convertirse en polo de desarrollo con la llegada de mucha gente dispuesta a invertir sangre, sudor y lágrimas, y que ha posibilitado un presente promisorio y un futuro halagüeño, más allá de episodios críticos coyunturales que nunca faltan en esta bendita tierra.
En ese contexto arribaron los sacerdotes en una recién creada parroquia donde todo estaba por hacerse, solo existía en el sector una capilla primigenia dedicada a Nuestra Señora de Lourdes, por expreso pedido de doña Tránsito Albornoz de Lobos, quien donara el terreno para su construcción donde los recién llegados celebraron su primera misa por el eterno descanso de doña Ernestina Cansino de Carabajal, quien vivía a sola media cuadra de distancia.
Ha pasado el tiempo y lo que fuera una manzana de terreno casi yermo, ubicado a la vera de la ruta al norte, en el B° Juan XXIII, se convirtió en un vergel.
La construcción de la iglesia y casa parroquial, el comedor de Cáritas, el Hogar de Ancianos, los salones de catequesis, la gruta dedicada a la Virgen, las capillas levantadas en zonas inhóspitas, la Casa de Oración etc., es el fruto del trabajo sin pausas del párroco Eugenio Milewicz, quien siguió solo al frente de la parroquia porque a los pocos años el padre Bracha volvió a su lugar de origen.
Mucho ha contribuido a este estatus la colaboración de instituciones benéficas y bienhechores de Alemania, principalmente, y de su Polonia natal, que cada tanto visitan esta ciudad y son recibidos y atendidos como lo que son, amigos y católicos de buen corazón.
Programa para hoy
Finalizada en la víspera la novena en honor a los santos patronos, San Pedro y San Pablo, las actividades en el día de hoy darán comienzo a las 9 con la salida de procesiones con las imágenes de los santos desde los distintos barrios y su convergencia en el predio parroquial. A las 10 se procederá a la recepción de autoridades y delegaciones y a las 10.30 será la celebración de la santa misa presidida por el obispo monseñor Adolfo Armando Uriona.
Finalizada la parte protocolar y eucarística se servirá un almuerzo y posteriormente se realizará una peña folclórica con la presentación de distintos cuadros por la Academia Municipal de Danzas “Huayra Múyoj”, la actuación del conjunto Los Chilalos, bailes españoles y otros.








