Aunque el crudo internacional retrocedió, descartan una baja en los surtidores. Influyen los impuestos, el tipo de cambio y la política de precios de YPF.
Aunque el petróleo internacional cayó con fuerza, en Argentina descartan una baja de la nafta en el corto plazo Aunque el petróleo internacional cayó con fuerza, en Argentina descartan una baja de la nafta en el corto plazo
A pesar de la reciente baja del precio internacional del petróleo, en el Gobierno de Javier Milei no prevén una reducción en el valor de los combustibles en el corto plazo. La decisión se da incluso tras la caída del barril Brent, que ronda los 88 dólares.
Según fuentes del sector, una eventual baja en los surtidores solo sería posible si el crudo descendiera de manera mucho más pronunciada, cerca de los 60 dólares por barril, algo que hoy se considera poco probable debido a las dificultades para recomponer la producción en Medio Oriente tras los conflictos recientes.
También te puede interesar:
Además, los precios locales aún se mantienen alineados a valores más altos del petróleo, mientras que las petroleras buscan recuperar el atraso acumulado en los últimos meses. En ese contexto, incluso evalúan herramientas como coberturas financieras para amortiguar eventuales pérdidas.
El peso de los impuestos
Otro factor clave es la carga impositiva. De acuerdo a estimaciones privadas, cerca del 46,6% del precio final de los combustibles corresponde a impuestos: la mayor parte va a la Nación, mientras que provincias y municipios también reciben una porción.
Esta estructura explica por qué las subas suelen trasladarse rápidamente al consumidor, pero no ocurre lo mismo cuando el precio internacional baja.
Inflación y estrategia oficial
El Gobierno había dispuesto un congelamiento temporal de los combustibles para evitar un impacto mayor en la inflación, teniendo en cuenta que el rubro tiene incidencia directa en el índice de precios.
El aumento de la nafta y el gasoil, además, repercute en toda la cadena logística, elevando costos de transporte y, en consecuencia, los precios de bienes y servicios.
En este escenario, la administración nacional tampoco vería con buenos ojos una baja inmediata, ya que en la economía argentina los descensos de precios no suelen trasladarse con la misma velocidad que los aumentos.
En el último año, los combustibles acumularon subas muy por encima de la inflación general, consolidándose como uno de los factores de mayor presión sobre el costo de vida, menciona el portal Noticias Argentinas.








