Tras igualar 2-2 en los 120 minutos, el equipo de Diego Simeone no logró imponerse desde los doce pasos y vio cómo la Real Sociedad se consagró campeona. Julián Álvarez había forzado el alargue con un gol clave.
El Atlético de Madrid de los argentinos cayó por penales en la final ante la Real Sociedad El Atlético de Madrid de los argentinos cayó por penales en la final ante la Real Sociedad
El Atlético de Madrid se quedó a las puertas de un nuevo título tras caer en la final de la Copa del Rey frente a la Real Sociedad, en un duelo intenso que terminó definiéndose desde el punto penal luego de un empate 2-2 en el tiempo reglamentario y suplementario.
El conjunto dirigido por Diego Simeone afrontó el compromiso con una base similar a la que venía de buenos resultados en otras competencias, incluyendo la presencia de varios argentinos desde el arranque. Sin embargo, el inicio fue un golpe inesperado: apenas comenzado el encuentro, Ander Barrenetxea aprovechó una distracción defensiva y puso en ventaja al equipo vasco con un cabezazo letal.
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Lejos de reaccionar con claridad, el Atlético mostró dificultades para asentarse en el partido. Aun así, encontró el empate gracias a una buena combinación ofensiva que terminó con un remate preciso de Ademola Lookman, tras una jugada generada por Julián Álvarez y Antoine Griezmann.
Cuando parecía que el equipo madrileño lograba equilibrar el trámite, un nuevo error defensivo lo volvió a complicar. En una acción aérea dentro del área, el árbitro sancionó penal tras un choque entre Juan Musso y Gonçalo Guedes, y fue Mikel Oyarzabal quien lo transformó en gol para devolverle la ventaja a la Real Sociedad.
En el complemento, el Atlético intentó reaccionar, aunque con más empuje que juego. La insistencia por las bandas y los centros constantes marcaron el camino de un equipo que no encontraba soluciones claras. En ese contexto, volvió a aparecer Julián Álvarez para cambiar el rumbo: con una jugada individual brillante en la puerta del área, definió con categoría y estableció el 2-2 que llevó la definición al tiempo extra.
El alargue fue una extensión del desgaste físico y la tensión acumulada. Ambos equipos tuvieron oportunidades, incluida una clara del propio Álvarez que se estrelló contra el travesaño, pero el marcador no volvió a moverse.
Ya en los penales, la historia terminó de inclinarse. A pesar de una atajada de Musso, el Atlético falló en sus primeros intentos y dejó en manos de la Real Sociedad la posibilidad de cerrar la serie. El equipo vasco no desaprovechó la oportunidad y terminó celebrando un título muy esperado.
De esta manera, el conjunto de Simeone dejó pasar una ocasión importante para sumar un trofeo en la temporada, en una final que tuvo emoción, errores y un desenlace que no estuvo de su lado.








