El gobierno de Javier Milei busca consolidar la desaceleración de la inflación tras el dato de abril y ya pone el foco en una estrategia basada en contener tarifas, combustibles y alimentos para intentar mostrar un nuevo descenso del Índice de Precios al Consumidor (IPC) durante mayo.
El Gobierno apuesta a frenar tarifas, naftas y alimentos para profundizar la baja de la inflación El Gobierno apuesta a frenar tarifas, naftas y alimentos para profundizar la baja de la inflación
Luego de que la inflación de abril registrara una baja de 0,8 puntos porcentuales respecto de marzo y cortara una racha de diez meses consecutivos sin desaceleración, el equipo económico encabezado por Luis Caputo considera clave sostener esa tendencia para fortalecer el rumbo económico de cara al segundo semestre.
Aunque el IPC acumulado hasta abril ya superó la proyección anual que el propio Gobierno había previsto para todo 2026, en la Casa Rosada entienden que quebrar la inercia inflacionaria aparece como uno de los principales objetivos políticos y económicos de la gestión libertaria.
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En línea con el optimismo oficial, las consultoras privadas también comenzaron a proyectar una continuidad en la desaceleración. Según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) elaborado por el Banco Central de la República Argentina, la inflación de mayo rondaría el 2,3%.
Tarifas, combustibles y alimentos: las variables clave
Uno de los principales pilares de la estrategia oficial pasa por mantener "contenidos" los precios regulados para evitar un impacto fuerte en el bolsillo y en el índice general.
En ese sentido, el Gobierno moderó el ritmo de actualización de las tarifas de servicios públicos. La empresa AySA limitó al 3% las subas mensuales del agua en el AMBA, mientras que el área de Energía aplicó descuentos sobre el valor del gas y mantuvo subsidios parciales para el consumo eléctrico.
Además, el Ministerio de Economía decidió postergar hasta noviembre el traslado a tarifas del l mayor costo del gas importado por Enarsa, con el objetivo de evitar un salto inmediato en las boletas.
A esto se suma el esquema escalonado para los aumentos en colectivos y trenes urbanos, cuyos incrementos comenzaron a aplicarse después de la primera quincena de mayo, permitiendo que parte del impacto se traslade recién a junio.
Otro punto central para el Ejecutivo es el comportamiento de los combustibles. Después del fuerte incremento del 25% registrado en marzo, que tuvo fuerte incidencia sobre la inflación, en abril y mayo el panorama cambió.
La petrolera estatal YPF y el resto de las compañías del sector acordaron mantener prácticamente congelados los precios durante 45 días. Desde el 14 de mayo, el ajuste fue de apenas 1%, detalla el portal de Todo Noticias.








