La gestión de Javier Milei enviará al Congreso un proyecto para reformar la ley de Promoción de la Alimentación Saludable. Entre los cambios en análisis, se encuentra la eliminación de los octógonos negros que advierten sobre excesos de azúcar, grasas y sodio.
El Gobierno impulsa cambios en el Etiquetado Frontal: qué podría modificarse El Gobierno impulsa cambios en el Etiquetado Frontal: qué podría modificarse
El Gobierno nacional enviará en las próximas horas al Congreso un proyecto para modificar la ley de Etiquetado Frontal, vigente desde 2021. La iniciativa fue confirmada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien anunció que el texto formará parte de un paquete legislativo junto a las leyes, denominado "super-RIGI".
La norma actual, sancionada durante la gestión de Alberto Fernández, obliga a las empresas de alimentos y bebidas sin alcohol a incluir advertencias visibles sobre excesos de azúcares, sodio, grasas y calorías. Estas señales se implementaron mediante octógonos negros en los envases, además de etiquetas especiales para productos con cafeína o edulcorantes, especialmente orientadas a desalentar el consumo en menores.
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Ahora, la administración de Javier Milei busca introducir cambios importantes en el sistema. Según trascendió, uno de los principales puntos del proyecto sería eliminar los octógonos negros y avanzar hacia un esquema de regulación menos estricto, similar al que existe en otros países de la región.
El debate ya había comenzado días atrás en el Congreso, donde legisladores oficialistas y del PRO impulsaron una propuesta para derogar la normativa actual. Desde el Ejecutivo sostienen que la reforma apunta a reducir cargas regulatorias y adaptar los criterios de etiquetado a estándares regionales.
No es la primera vez que el Gobierno introduce modificaciones sobre esta ley. En diciembre de 2024, la administración libertaria implementó cambios mediante disposiciones de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica, que alteraron la forma de calcular los excesos de nutrientes en los productos.
Con esa modificación, solo comenzaron a contabilizarse los ingredientes agregados durante la elaboración industrial y no los componentes naturales propios de los alimentos. Por ejemplo, en productos como mermeladas, únicamente se toma en cuenta el azúcar añadida y no la presente naturalmente en la fruta.
Además, también se endurecieron ciertos aspectos vinculados a la publicidad de productos con sellos de advertencia. Se restringió la promoción dirigida a menores de 16 años y se estableció la obligación de exhibir claramente los sellos precautorios en publicidades gráficas, digitales y en la vía pública, menciona el portal La Nación.








