'Magnifica humanitas' alerta de los peligros de las nuevas tecnologías y del control de una élite que "corre el riesgo de conducirnos hacia nuevas atrocidades", manifestó.
El papa León XIV pidió "desarmar" la inteligencia artificial para proteger al ser humano El papa León XIV pidió "desarmar" la inteligencia artificial para proteger al ser humano
El papa León XIV presentó su primera encíclica, titulada "Magnifica Humanitas", en la cual solicitó "desarmar" la inteligencia artificial (IA) para evitar que domine al ser humano.
En el documento, el Pontífice advirtió que esta tecnología alimenta la brecha entre incluidos y excluidos, y subrayó que no puede ser considerada moralmente neutra.
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Para el Pontífice, licenciado en Matemáticas, se trata de un nuevo esquema mundial en el que "quien controla la IA impondrá su propia visión moral, que se convertirá en la infraestructura invisible de los sistemas". "Pequeños grupos muy influyentes pueden orientar informaciones y consumos, condicionar procesos democráticos e incidir en las dinámicas económicas en beneficio propio, contradiciendo la justicia social y la solidaridad entre los pueblos", alerta. Por eso llama a los estados a intervenir para establecer reglas, regular la tecnología y la propiedad de los datos.
De la misma manera, a nivel internacional, reivindica el multilateralismo y el papel de la ONU y las organizaciones internacionales. También disecciona los peligros de la IA para el impacto ambiental, en el mundo laboral y en la educación, y por supuesto en su uso en escenarios de guerra. Es más, en una de las muchas alusiones claras a la actual administración de la Casa Blanca, León XIV declara que "hoy más que nunca es importante reiterar la superación de la teoría de la 'guerra justa', invocada con demasiada frecuencia para justificar cualquier guerra, sin perjuicio del derecho a la legítima defensa, entendida en el sentido más estricto".
Defensor a ultranza del diálogo y de los más débiles, opina que "se necesita una política más presente, capaz de ralentizar donde todo acelera y de proteger los espacios en los que las comunidades pueden seguir participando e interrogándose". Robert Prevost utiliza el símil de la torre de Babel para describir los riesgos actuales: "La idolatría del lucro que sacrifica a los débiles, la uniformidad que aplana las diferencias, la pretensión de un lenguaje único capaz de traducirlo todo, incluso el misterio de la persona, en datos y rendimientos. Este es el riesgo de la deshumanización".
León XIV, elegido hace un año, optó por ese nombre pensando en León XIII, el papa que inició la doctrina social de la Iglesia con la encíclica Rerum novarum (De las cosas nuevas), en 1891, ante la deshumanización de la revolución industrial y el auge del comunismo. El referente es tan claro que ha firmado su primera encíclica el mismo día, el 15 de mayo, porque cree que el mundo se halla ante un cambio de época similar. Y desde luego, León XIV toma postura de forma contundente, siguiendo la línea de Francisco. Prueba de que es consciente del desafío en marcha y su voluntad de diálogo, Prevost ha asistido este lunes en persona a la presentación del documento ante un auditorio con representantes académicos y diplomáticos. Es la primera vez que lo hace un papa, hasta ahora lo hacía algún prelado destacado en una rueda de prensa.
Es más, entre los ponentes estaba Christopher Olah, de 38 años, ateo y cofundador de Anthropic, una de las principales compañías de IA, pero con un rasgo distintivo: se enfrentó a Trump y se opuso al uso de su tecnología en el Pentágono. En su intervención, ha dado las gracias al Papa y ha admitido que son necesarias "voces morales que los incentivos no puedan doblegar".








