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Decretan la quiebra del grupo Elsztain en Israel por el no pago de su deuda

Controla el holding empresario más importante del país hebreo. En la Argentina opera el Banco Hipotecario con solo el 29,9% de las acciones y sociedad con el Estado que es el principal accionista. Imprevisibles derivaciones.

- 21:07 Economía

Fue decretada la quiebra en Israel de la empresa IDB propiedad de uno de los empresarios más grandes de la Argentina, propietario entre otras cosas, del Banco Hipotecario y de la mayoría de los shoppings del país. (Ver nota: Preocupados, los Directores del Hipotecario por el Estado pedirán convocar a una junta del Directorio)

Se trata e Eduardo Elsztain, que lidera el grupo IRSA en la Argentina controlante o propietario (según el caso) de las empresas Cresud, dedicada al sector agropecuario con millones de hectáreas en producción, de las cuales posee un millón en propiedad; de emblemáticos edificios en distintos puntos del país, pero principalmente en la ciudad de Buenos Aires; así como también del Hotel LLao Llao en Bariloche; entre otras muchas compañías y emprendimientos.

En abril del 2016, Elsztain, a través del Banco Hipotecario adquirió uno de los edificios más emblemáticos de Buenos Aires por 68 millones de dólares. Se trata del ex Mercado del Plata, donde operaban las oficinas del gobierno de la Ciudad Autónoma, una mega estructura de 42.256 metros cuadrados a pocos metros del Obelisco sobre la Av. 9 de Julio.

IDB se convirtió en una de las principales empresas de Israel con negocios que abarcan desde supermercados, seguros, telefonía, negocios inmobiliarios y aerocomerciales.

En Tel Aviv, Israel, hace unos diez días Eduardo Elsztain le habría propuesto a sus acreedores reprogramar su deuda que rondaría US$ 500 millones y pagarles cash unos US$ 70 millones y un plan de pago para el resto. Esa oferta habría sido rechazada, por lo que Elsztain no desembolsó los US$ 70 millones y los acreedores fueron a la justicia que, en apenas 72 horas, dictaminó la quiebra de IDB, el mayor conglomerado empresario de Israel que controla el grupo argentino.

El próximo lunes, los abogados de Elsztain apelarán el fallo de primera instancia en Tel Aviv y sostienen que habrá veedores en el grupo pero que puede revertirse. En Buenos Aires, IRSA afirma que la declaración de quiebra de IDB no tendrá impacto aquí en los negocios del grupo. Pero fuentes del mercado creen que, pese a que no hay relación accionaria, las acciones de IRSA y Cresud que cotizan en Wall Street podrían ser castigadas en medio de un escenario en el que por la pandemia los shoppings, salvo pocas excepciones, están cerrados. Y cuando el teletrabajo ha puesto en jaque los alquileres de oficinas en paralelo a la dramática caída de la actividad que se sufre en Argentina.

El socio de Elsztain preso por fraude

A Elsztain le habría llevado varios años y el desembolso de tan solo US$ 25 millones convertirse en uno de los mayores empresarios de Israel. “Una conversación en el Llao Llao fue el puntapié inicial para que tomara el control de IDB que, con un tamaño equivalente al 5% del PBI israelí, era el principal grupo económico. Claro que en ese momento, en 2012, arrastraba una deuda de US$ 10.000 millones” cuenta Clarín.

Los negocios de IDB en cadenas de supermercados y farmacias, telecomunicaciones, empresas hight tech, una línea aérea, campos y en el cada vez más potente desarrollo inmobiliario israelí, generaban US$ 3.100 millones anuales. Apenas Elsztain tomó el control en 2014 intentó reducir la deuda de IDB, pero lo hizo vendiendo muchos de sus activos.

IDB nació de la mano de Nochi Dankner que creció comprando las joyas de Israel tomando deuda en un proceso que en el mundo de los negocios se conoce como leveraged buyout uno de cuyos exponentes fue el Exxel Group en Argentina con empresas que también terminaron en la bancarrota.

Fue entonces que IRSA decidió ingresar con un desembolso de US$ 25 millones al holding. Era 2012 y mientras la economía argentina amenazaba apagarse, nacía un inmenso desafío en Israel con un capitalismo mucho más competitivo y una justicia eficaz y veloz en sus decisiones.

Desde 2017 Nochi Dankner, el fundador y socio directo de Eduardo Elsztain de IDB, está preso, condenado por la Justicia, por haber inflado el precio de las acciones del grupo cuando estaba por caerse.

Uno de sus diamantes es la compañía de pensiones y seguros en Israel que es la segunda del mercado y maneja fondos por US$ 40.000 millones. En estos años se fue vendiendo de a poco en la Bolsa, tal como se fueron vendiendo los activos más importantes.

Irsa desembarcó en Israel con un equipo de diez personas bajo la batuta de Elsztain secundado por Saúl Zang, Mario Blejer (el ex presidente del Banco Central), Mauricio Wior, Saúl Lapidus y Gerardo Tyszberowiczm que es el delegado directo de Elsztain en el holding.

Imprevisibles derivaciones locales

Una de las compañías de IDB es Gavyam con 19 parques tecnológicos en 16 ciudades distintas. Y en 2018 sumaron una cadena de farmacias estilo Farmacity con 81 tiendas.

También posee la cadena de supermercados Shufersal con formato de descuento, tiendas de cercanía, grandes superficies y hasta locales especiales para los religiosos es la número uno de Israel con el 26% del mercado, 15.000 empleados, 377 tiendas, una tarjeta propia con 1,8 millones de socios e ingresos por US$ 1.000 millones al año. Pero nuevamente vendió un activo muy importante, en un constante proceder. En julio de este año su participación en esta cadena de supermercados fue vendida en un valor de alrededor de 426 millones de dólares.

Un capítulo aparte son las empresas high tech (alta tecnología) en las que invirtió IDB. Por ejemplo la que desarrolló una cámara contenida en una pequeña píldora que se la toma con agua y recorre el cuerpo humano detectando problemas con anticipación. O la regeneración de cartílagos a través de los corales, además de emprendimientos en ciber seguridad.

La explotación agrícola en el país de los kibutz es otro de los negocios de IDB que posee en un Israel del tamaño de Tucumán unas 4.500 hectáreas bajo riego entre propias y alquiladas. Esa división factura US$ 450 millones.

Los analistas israelíes siempre señalaron a la deuda de IDB como un gran problema para un grupo demasiado expuesto al mercado interno y a que a la economía de Israel le fuera bien.

La pandemia alteró las cosas. En 2018 y en tiempo récord IDB construyó en Tel Aviv, el edificio Toha, cuyo nombre apela a lo que sale de la tierra y que se convirtió en un ícono para la ciudad que mira al mar. Fue diseñado por el arquitecto Ron Arad, inspirado en un iceberg.

La situación de Eduardo Elsztain en Israel podría derivar en imprevisibles consecuencias en los negocios y empresas locales, pero también en el futuro de una entidad bancaria de relevancia como el Banco Hipotecario. Al ser el Estado el mayor accionista del Banco, con alrededor del 70% de las acciones, pero estar operado por Elsztain, pese a tener sólo el 30% del capital accionario, las implicancias de la quiebra en Israel no serían inocuas.

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