Soledad Silveyra vuelve a Mardel con Woody Allen Soledad Silveyra vuelve a Mardel con Woody Allen
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“Lo que más quiero es hacer teatro”, fue la frase contundente que Soledad Silveyra había pronunciado a poco de grabar Condicionados, el unitario que la devolvió a la televisión convertida en la porno star Lorna Cocker, y que en virtud del bajo rating vio su final antes de lo previsto.
Pero lo que parecía una expresión de deseo, desde el próximo 26 de diciembre, en Mar del Plata, se convertirá en realidad cuando suba, con Betiana Blum, al escenario del Lido para dar vida a las particulares criaturas que imaginó Woody Allen para Humores que matan, obra que eligió para retornar a un rama del arte que la apasiona.
Y es en esta área donde se destacó en exquisitas puestas como Vidas paralelas, La malasangre, Made in Lanús, Las visiones de Simone Machard y Espejos circulares.
En una entrevista exclusiva con EL LIBERAL, la otrora conductora del Gran Hermano habló de esta pieza teatral donde la infidelidad y las farsas están presentes a través de la mirada particularísima de Woody Allen.
Ya está cerca tu retorno, después de un largo tiempo, a una ciudad que amas, como Mar del Plata, y con una obra del cuño de Woody Allen.
Será un honor para mí volver a Mar del Plata con una obra tan intensa como es Humores que matan, de Woody Allen. Lo que espero para esta temporada es lo mejor. Hace años que no estoy en Mar del Plata. Antes venía con toda la familia y, ahora, lo haré solita. Me siento muy rara, pero gracias a Dios, vendré con una compañera tan maravillosa como es Betiana Blum. Además, me acompañarán Alejandro Paker, el actor de Casi normales, por si no lo ubican, Edgardo Moreira y Julieta Shindler, una niña nueva, pero extraordinaria. Estamos ensayando como locos porque debutamos el 26 de diciembre.
¿Trasladarán, con fidelidad, el concepto de ese mundo de apariencias, mentiras, amores y traiciones que plantea Woody Allen en Humores que matan?
Nos hemos propuesto poner en escena la historia tal cual es. Es una obra cuya historia transcurre en Nueva York. Estamos poniéndonos en línea para llevar esta maravillosa pieza a Mar del Plata. Lo que Woody Allen muestra en esta obra es cómo todos asumen personalidades falsas, de una manera u otra que luego, con lo que sucede, se viene abajo. Es una gran comedia donde está reflejada la vida misma de los seres humanos. Es una gran apuesta que hace Javier Faroni por el teatro de texto y con un autor brillante, formidable, inteligente, que nos entrega unos diálogos audaces y un humor irónico. Será todo un desafío hacer Humores que matan, porque es muy difícil captar el humor de Woody Allen, que él porta tan bien pero que cuando escribe, y sobre todo en teatro, es muy difícil. Insisto, será un gran desafío que tendremos con Betiana.
Aunque los desafíos signaron tu carrera. Desde aquella Mónica Helguera Paz, de Rolando Rivas taxista (1972) hasta Condicionados (2012) siempre fueron apuestas fuertes.
Porque así entiendo que es la vida. Soy una mujer que desde siempre se ha planteado vivir de desafíos en desafíos. Encuentro en esos retos razones para vivir y para reafirmar que no estuve equivocada en la elección que hice en mi vida para ser actriz. Es una reconfirmación constante que hago de mi existencia. Soy una mujer que se siente orgullosa de serlo. Soy de una generación de mujeres que han luchado desde siempre para hacerse valer como tal. Hoy miro hacia atrás y me doy cuenta de que, con errores y con aciertos, he vivido, vivo y me comprometo en la defensa de los derechos de la mujer, de los seres humanos. En la vida, como en el escenario, los desafíos siempre están. Es así.
¿Son necesarias las nuevas miradas que existen hoy en el teatro, desde lo estético hasta lo conceptual?
Tiene que ser así. Yo estoy muy fanatizada con la juventud porque los veo muy comprometidos con lo que hacen. Me gusta hablar con los actores jóvenes porque uno también aprende de ellos. Realmente, da placer ver esa dedicación al trabajo que tienen los actores jóvenes.








