El encargado del VAR defendió su actuación, pero sus declaraciones reavivaron la polémica y evidenciaron tensiones dentro del arbitraje argentino.
Paletta rompió el silencio tras el Superclásico y dejó expuesto a Herrera Paletta rompió el silencio tras el Superclásico y dejó expuesto a Herrera
La controversia arbitral del último Superclásico volvió a tomar fuerza luego de que Héctor Paletta hablara públicamente por primera vez. El responsable del VAR en el duelo entre River y Boca intentó explicar sus decisiones, pero terminó alimentando el debate y dejando en una posición incómoda a su colega Darío Herrera.
Lejos de bajar el tono de la discusión, sus declaraciones volvieron a poner el foco en las jugadas polémicas del partido. Una de ellas fue la infracción sancionada en ataque que frenó una acción peligrosa de River en el cierre del encuentro. Sobre esa jugada, Paletta fue crítico: "Por coherencia, ninguna de las dos son infracción en el fútbol", sostuvo, marcando diferencias con el criterio adoptado en el campo. Incluso agregó que, en caso de haber terminado en gol, "lo habría llamado para que la revise".
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Pero el punto más sensible surgió al referirse al discutido empujón dentro del área que generó el reclamo de penal. "Es una jugada gris, para la mitad de la biblioteca es penal y para la otra no", explicó. Sin embargo, esa definición abrió nuevas críticas, ya que el propio VAR está pensado para intervenir en acciones de interpretación.
El árbitro defendió su postura apoyándose en su criterio de trabajo: "Mi filosofía es intervenir solo ante un error claro y obvio", afirmó. Y en esa línea, remarcó: "Respaldamos las decisiones de campo, de los que están transpirando la camiseta".
Esa explicación, lejos de cerrar la discusión, generó nuevas lecturas dentro del ambiente arbitral. La postura de Paletta fue interpretada como un respaldo parcial que, al mismo tiempo, dejó expuesto al árbitro principal en decisiones clave del encuentro.
Además del análisis técnico, el árbitro también se refirió al impacto personal que tuvo la polémica. Reveló que recibió amenazas y que incluso tuvo que apagar su teléfono durante varios días. "Me filtraron el número, tuve que apagar el teléfono tres días", contó. También rechazó versiones sobre una supuesta afinidad futbolística: "No soy fanático de ningún club", aseguró.
Mientras tanto, desde la Asociación del Fútbol Argentino decidieron mantener tanto a Paletta como a Herrera en sus funciones para la próxima jornada, aunque el clima interno quedó tensionado.








