Alejarse del consumo de drogas tiene un camino muy empinado, pero no imposible de recorrer Alejarse del consumo de drogas tiene un camino muy empinado, pero no imposible de recorrer
Las secuelas del consumo de drogas de todo tipo por parte de nuestros chicos, son cada vez más visibles en nuestra sociedad. Golpean y sumen en la desesperación a miles de familias. Miles de chicos están muertos en vida, y arrastran consigo a sus seres queridos hacia un abismo profundo. Un problema irresuelto para la sociedad santiagueña y argentina.
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Pero hay quienes, en un momento de lucidez, pueden darse cuenta del lugar en que se encuentran, y dicen basta. Y buscan una salida en tantas organizaciones públicas y privadas, que ofrecen una alternativa diferente; que trabajan en los valores perdidos y brindan herramientas.
Convocados por EL LIBERAL, Santiago Gallo, de 23 años, y Claudio Villarreal, de 46, distanciados generacionalmente, pero iguales ante el problema, hablaron del infierno que atravesaron luego de convertirse en adictos a las drogas, y lo difícil que les resultó salir. Hace unos meses, ambos fueron dados de alta de sus tratamientos de recuperación en la Fundación Piedras Vivas.
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Hoy, Santiago sonríe cuando recuerda los sueños que tenía cuando comenzó a drogarse, y se da cuenta que pudo recuperarlos. Con orgullo cuenta que trabaja duro para poder hacer realidad uno de ellos. Ha recuperado su vida.
Claudio volvió a practicar taekwon-do, el deporte que ama. Y con sus años de vida, se anima a decirles a quienes están en esto que “se animen” a retomar el control de sus vidas.








