Entre los fallecidos se encuentran varios menores de edad, y cientos de manifestantes han resultado heridos mientras las movilizaciones se intensifican en diferentes regiones del país.
El violento estallido social en Irán deja al menos 51 muertos El violento estallido social en Irán deja al menos 51 muertos
Las protestas antigubernamentales que sacuden Irán desde finales de diciembre han cobrado un saldo mortal de al menos 51 personas muertas, según informó la organización de derechos humanos Iran Human Rights (IHRNGO), con sede en Noruega.
Las movilizaciones, que comenzaron como una respuesta al deterioro de la economía, la fuerte inflación y el desplome del valor de la moneda local, se transformaron en un amplio rechazo al gobierno y al régimen teocrático que dirige la República Islámica. Las manifestaciones se han extendido a numerosas ciudades, con miles de personas en las calles desafiando fuertes medidas de seguridad.
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Organizaciones que monitorean la situación detallan que al menos nueve menores están entre los muertos y estiman que la cifra total podría ser mayor, aunque solo se han contabilizado aquellos casos verificados por fuentes independientes. Durante las protestas también se ha reportado un alto número de detenciones, con más de 2.200 personas privadas de su libertad según los datos recopilados.
Frente al avance de las protestas, el gobierno iraní ha respondido con una censura masiva de internet y cortes de acceso en todo el país, una medida que busca dificultar la coordinación de las manifestaciones y limitar la difusión de información sobre la violencia en las calles.
Las escenas de represión y enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad se han repetido en las principales ciudades y también en localidades más pequeñas, marcando uno de los desafíos más significativos al control del régimen en los últimos años. Las demandas de quienes protestan no se limitan a cuestiones económicas, sino que también implican reclamos por cambios políticos más profundos.
A nivel internacional, distintos gobiernos y organismos de derechos humanos han expresado su preocupación por la violencia ejercida contra quienes participan en las manifestaciones y han pedido a las autoridades iraníes que respeten el derecho a la protesta pacífica.








